Palabra 99. Disfraz
El invitado de hoy es Renato Aires, profe de gran corazón y con el que comparto peluquero desde hace años. En este episodio hablamos de algunos de los usos más interesantes de la palabra CORAZÓN. También de un fenómeno muy extraño relacionado con el corazón que seguro que has vivido alguna vez (o igual lo sientes con frecuencia).
Hola, hola, ¿qué tal? ¿Cómo estás? Me llamo Borja Odriozola y estás escuchando un nuevo episodio de ¡Palabras! El podcast sobre… Palabras. Y estamos a un solo episodio de llegar a las tres cifras. Es increíble. Bueno, no tan increíble, porque ya sabes que el objetivo de palabras es llegar a las 100 000, que son aproximadamente las que contiene el español. Así que se podría decir que ya casi estamos a medio camino. Bueno, yo es que soy de letras, no de números. En fin, que la palabra de hoy es una que me gusta especialmente y también me gusta mucho, mucho, mucho el audio que ha mandado Lorella. Escúchalo.
Hola, Borja. Me llamo Lorella. Es la primera vez que hablo con alguien en español. Y la palabra que me gusta, como estamos en periodo de carnaval, en tiempo de carnaval, es disfraz. Me gustaría conocer algo más sobre esta palabra. Chao.
Chao, Lorella. No sabes la ilusión que me hace saber que soy la primera persona con la que hablas en español. Pero, pero, pero, eso no puede ser. Tenemos que encontrar la forma de que puedas practicar español cada semana. Desafortunadamente, en este momento no puedo aceptar nuevos estudiantes, pero escríbeme, Lorella, si escuchas este episodio, que tengo algunas sugerencias para que puedas practicar cada semana.
Vamos entonces con la palabra disfraz, que como bien ha comentado Lorella, está muy relacionada con los carnavales. De carnaval ya hablaremos otro día, concretamente cuando alguien envíe esa palabra al podcast, pero sí te puedo decir que son una tradición muy popular en muchos sitios del mundo, en Brasil, en Italia, también en España, y que algo que tienen todos estos carnavales en común es que la gente baila, se divierte y también suele ponerse alegres disfraces. Es decir, se disfrazan.
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El origen de disfraz
Y de dónde viene el verbo disfrazarse y la palabra disfraz, te estarás preguntando. O no. Bien, pues tiene un origen mucho más curioso de lo que esperaba, y es que disfrazar proviene del verbo desfrezar. Lo conoces, ¿verdad? ¿No? Pues yo tampoco. Desfrezar es un verbo que está en desuso hoy en día y que se divide en dos partes.
Des, que significa deshacer una acción, y fresare, que proviene del latín frictiare, que significaba caminar dejando huellas y marcas, como suelen hacer los animales. Así que desfrezare sería eliminar esas marcas.
Ahora, ¿qué tiene que ver eso con disfrazarse? Pues a lo mejor te lo estás imaginando. Y es que cuando nos disfrazamos, cuando llevamos un disfraz, estamos disimulando, estamos ocultando nuestra identidad. Por eso también utilizamos el verbo disfrazar para ocultar emociones. Por ejemplo, imagina que te invitan a una boda y de repente, durante la comida el novio empieza a dar un discurso que a ti te parece muy ofensivo, pero claro, es una boda, no puedes hacer nada. Así que, ¿qué haces? Disfrazas tu enojo, tu ira y pones una sonrisa forzada. Puede que incluso hasta aplaudas. Muy bien, ahí estás disfrazando tus emociones. Y hablando de disfraces y bodas, es posible que este mismo novio, unos días antes, fuera de despedida de soltero con sus amigos y que estos amigos obligaran al novio a llevar un disfraz, porque eso es algo muy típico que se hace en España, obligar al novio a llevar un disfraz ridículo. ¿Esta tradición se sigue también en tu país? Cuéntamelo.
Por cierto, yo estoy completamente a favor de los disfraces ridículos. Son mis favoritos, porque vamos a ver, ya que vas a disfrazarte, ya que vas a disimular tu identidad, no te pongas un disfraz de mafioso o de enfermera sexy, por favor, que eso está supervisto. Aprovecha para hacer algo más original, para hacer algo diferente. Por eso, siempre que son carnavales o hay alguna fiesta de disfraces, intento ponerme algo que no requiera mucho trabajo, mucha preparación, pero que al mismo tiempo sea sorprendente. Y el disfraz más ridículo que he llevado nunca es…
Mira, ¿sabes qué? No te lo voy a contar, te lo voy a enseñar. Si quieres ver el disfraz más ridículo que me he puesto nunca, solo tienes que pedírmelo enviándome un email. ¿Y cómo conseguir mi email? Pues suscribiéndote a borjaprofe.com. Te apuntas y así te aviso cada vez que haya nuevos episodios como este, además de otras cosas chulas que estoy preparando. Nos escuchamos en el próximo episodio. Hasta pronto.
* Oye, que al final no te he preguntado, ¿cuál es el disfraz más ridículo que te has puesto tú? Me lo puedes contar en la pregunta que he dejado en Spotify o enviándome un correo. Y recuerda que si estás suscrito a mi web y quieres ver la foto del disfraz ridículo, solo tienes que pedirlo. Hasta pronto.