Palabra 101. Güey
Hola, hola, ¿qué tal? Soy Borja Odriozola y estás escuchando un nuevo episodio de ¡Palabras! El podcast sobre… palabras. Y hoy vamos con el episodio 101, como los dálmatas o como los irregulares del verbo ser.
Bien, antes de empezar quería contarte algo. Si estás suscrito a mi newsletter, entonces probablemente ya lo sabes, pero estoy creando un juego de rol. Es decir, un juego en el que vas a interpretar a un aventurero en un mundo fantástico. Y lo mejor de todo es que este juego va a ir dirigido a estudiantes y a profes de español. No quiero contarte nada más todavía, solo te adelanto tres cosas. Va a ser muy divertido, va a ser muy loco y los primeros que podrán jugar serán los suscriptores de borjaprofe.com. Apúntate y serás el primero en saber cuándo está disponible. Ahora sí, vamos con la palabra del día. La palabra de hoy nos la trae Jimena y es interesante en varios niveles distintos, como podrás comprobar enseguida. Y la palabra es…
Hola, Borja, ¿qué tal? Habla Jimena, la profe de español para expats aquí en Madrid. Oye, por fin se me ha ocurrido una palabra para tu podcast. Es una palabra muy mexicana que usamos mucho en México, muy coloquial, pero tampoco es de las que se le pueda decir a tus padres. La palabra es güey. Espero que puedas ponerla en el podcast, averiguar de dónde viene, qué significa, cómo se usa, etcétera. Y nada, te mando un abrazo. Hasta luego.
Otro abrazo para ti, Jimena. Como bien ha dicho Jimena, es profesora de español para expats que van a vivir a Madrid. Así que si es tu caso o conoces a alguien en esas circunstancias, puedes encontrar la web de Jimena en la descripción de este episodio. Escríbele porque además es supermaja. Vamos ahora con la palabra güey, que me encanta cuando me enviáis este tipo de palabras porque son como un campo de minas. Estoy seguro de que después de terminar el episodio, alguien me escribirá y dirá: no, Borja, güey no significa eso exactamente. En realidad, lo usamos para… Así que, por favor, como no soy mexicano, tenedme un poco de paciencia y te voy a explicar los usos que yo conozco y que he encontrado de la palabra güey.
Ahora seguimos, pero antes… Si dejas el email aquí abajo empezarás a recibir ideas chulas y chistes malos en tu bandeja de entrada.
El significado y el origen de güey
Así que, ¿qué significa esta palabra? Pues lo primero que debemos entender es que se utiliza principalmente en México. Es considerado un mexicanismo. Y güey significa persona tonta, persona persona estúpida. ¿Por qué? Porque güey proviene de buey. Un buey es un animal, es un bovino, un toro, digamos, solo que un toro al que castraron cuando alcanzó la madurez sexual. ¿Y qué pasa con los bueyes?
Que se utilizan para engordarlos y como animal de carga. Los consideramos animales tal vez un poco lentos, no sé si estúpidos. Me parece un poco injusto eso con los pobres bueyes. Pero en fin, que de buey pasó a güey. Y de ahí el insulto. Pero, ¿es exclusivamente un insulto?
Que va, en absoluto. Es posible que hayas escuchado la frase qué onda güey, que significa algo así como qué tal, o qué tal estás, dicho de una manera coloquial. Con güey ocurre como con tantos insultos que dependen muchísimo de su contexto y de la persona a la que te estés dirigiendo. Hace poco hablamos de la palabra payaso, que es una profesión. También se puede usar para decir a alguien cariñosamente que está haciendo el tonto o puede ser uno de los peores insultos posibles.
Pues güey, aunque originalmente es un insulto, también puede usarse para decir amigo o compañero. Pero solo en México, ojo, es una palabra muy, muy regional. Es algo similar a lo que ocurre en España con la palabra tío o tía, que además de un miembro de la familia, también la usamos para hablar de un compañero o alguien cercano de manera coloquial. Y te voy a contar algo gracioso. Y es que en España, cuando alguien quiere imitar el acento de México, siempre va a incluir la palabra güey o va a decir que qué onda güey. Y precisamente es por esto que te estoy contando, porque es una palabra que tenemos superasociada a México. Y claro, estoy seguro de que muchos españoles piensan que no tenemos palabras que repetimos sin parar, pero sí que las tenemos. Y si no, pregunta a cualquier hispanoamericano que casi seguro que te va a decir las palabras: Hostia, tío, macho, joder. ¿Por qué te cuento esto? Porque si te hace gracia la palabra güey y la utilizas para imitar a alguien de México, prepárate, porque probablemente hará lo mismo contigo. Y eso es todo por hoy, güey. No, lo siento, no me sale natural.
Pero en fin, que si quieres que te avise cuando publique el nuevo episodio o tenga más contenidos chulos, suscríbete a borjaprofe.com. Además, podrás enviar tus palabras para que les dedique un episodio. Apúntate, no me seas güey. Mira, esto sí me ha salido más natural. Nos escuchamos en el próximo episodio. Hasta pronto.
P.D. Ojo, no confundas güey con guay. ¿Y qué es guay? Me alegro de que me hagas esa pregunta. Envíamela al podcast y te lo cuento.