Rocío: pronunciación, ritmo y fluidez en español
Una paella sin kétchup no es paella”. Esta es una forma excelente de comenzar una conversación con un valenciano. Te recomiendo probarla. Bienvenidos a Gramaticón.
Una entrevista que empieza con Japón y una bicicleta
Hace poco vi una entrevista de Jimena Ibarra a otra profe. Que, por cierto, a Jimena la puedes ver en el episodio 9 de Gramaticón. El caso es que la entrevista me pareció muy interesante y esta otra profe contó una experiencia que tuvo durante un viaje especial y la verdad es que me enganchó. Así que decidí llevar esa entrevista a clase y resulta que a mis estudiantes también les gustó mucho.
Esta profe se llama Rocío y tengo que decir que hasta el momento nunca nos hemos visto en persona, pero sí la conocía y sabía que es experta en el tema de pronunciación y de entrenar el acento. Pero mira, lo gracioso es que esta semana que estuve trabajando con mis estudiantes con uno de sus vídeos, justo recibo un email de ella, de Rocío, para ver si podía venirse un día a manifestarse en el podcast.
Así que me pareció una idea estupenda y eso es lo que vamos a hacer. Vamos a invocar a Rocío para hablar de pronunciación, fluidez, de viajes y de todo lo que surja por el camino. Comenzamos.
Borja:
Rocío, qué bueno verte. La primera vez que nos vemos, bueno, en persona, aunque sea en forma astral.
Rocío:
Eso es. Buenas, ¿qué tal?
Borja:
Muy bien. Pues como te digo, me apetecía hablar contigo porque hace poco estaba viendo un vídeo en el que hablabas de tu vida y es que me encantó, a mis estudiantes les encantó y digo: “Yo quiero conocer mejor a esta profe”.
Así que lo único, tengo que andar con cuidado porque solo puedo hacerte 7 preguntas, así que no puedo preguntarte cómo estás, ni puedo preguntarte qué tiempo hace ahí. Prefiero empezar hablándote de algo. Es que, mira, hay palabras que nos provocan asociaciones de ideas, ¿no? Con experiencias que hemos vivido, con momentos de nuestra vida. Te voy a decir 2 palabras y me gustaría que me cuentes, Rocío, ¿con qué relacionas las palabras bicicleta y barco?
Rocío:
Vas por ahí. Bueno, bicicleta y barco. A ver, más de una, ¿no? Puedo decir. A ver, barco te diría Japón. Es que son muchas. Japón, atardeceres. Canales, o sea, me refiero al canal de Suez, canal de Panamá, vuelta al mundo, no sé, pueden seguir.
Borja:
¡Capón! Vuelta al mundo. Eso son como muchas piezas de un puzzle, pero no sé si a ti te interesa hablar un poquito de ese puzzle. No es una pregunta.
Rocío:
¡Ah, cuidado! Con las preguntas limitadas. No es una pregunta. Bueno, así brevemente, pues llegué a Japón en el 2007 para subirme a un barco y dar clase de español a japoneses. Y esa fue un poco mi, no, un poco no, esa fue mi primera experiencia como profe de español. Entonces estuve en el barco unos 4 meses. El barco da la vuelta al mundo, sale de Japón y regresa a Japón.
Borja:
Es que me parece increíble. Te quería preguntar que cuánto tiempo estuviste, pero claro, sería una pregunta, así que no te lo voy a preguntar.
Rocío:
Claro, no. En el barco, 4 meses. Y Japón, me fui para 3 meses porque era, sí, me fui para 4 meses porque era el tiempo que duraba la vuelta al mundo y me quedé 5 años.
Borja:
5 años. Es que eso me sonaba del vídeo y digo: “Qué locura”. Me encanta. Me encanta, me encanta. Y teníamos también la bicicleta.
Rocío:
Bici. Bici también. Bici, bici, son muchas lo que me vienen. Me vienen ahora pues alforjas. Las alforjas, si los estudiantes no saben, son los bolsos que colocamos en las bicis para poner, para llevar nuestras cosas. Alforjas, autonomía, montañas, desiertos, fronteras, libertad. Bueno, no sé.
Borja:
Fronteras. No mucha gente ha cruzado fronteras o múltiples fronteras con una bicicleta, porque yo igual pienso que los estudiantes pueden tener curiosidad. ¿Qué relación tienes tú con las bicicletas y las fronteras?
Rocío:
Sí, hijo. Pues cuando decido irme de Japón, me quedé 5 años como te decía, y cuando decido irme, pues se me ocurre, bueno, no se me ocurre de un día para otro, fue un proceso, pero decido irme, o sea, volverme a España en bicicleta. Yo no quería tomar un avión, quería ver todo lo que había en el medio entre Japón y España, y el medio que me permitía hacer eso era la bici. Entonces salí en 2013, salí con una bici que había comprado allí en Japón, alforjas, yo creo que llevaba 30 kilos de peso, demasiado creo, y ahí empieza esa aventura de otros 6 años.
Borja:
6 años. Es que me encanta. Estaba pensando en Forrest Gump cuando empieza a recorrer Estados Unidos de un lado a otro durante años. Pero bueno, él sí que lo decidió de repente. En tu caso fue más meditado y seguro que saboreando mucho más del camino.
Rocío:
Claro, a ver, no es un día. No me levanto de un día para otro. Hay un proceso que me lleva hasta poder concebir que esto puede ser posible, cruzarme un continente entero en bicicleta, porque para mí antes era impensable.
Borja:
Y Asia, además.
Rocío:
Y en Asia, yo, oye, es que yo era muy ingenua. Yo salí de Asia y de Japón. Realmente empecé en Indonesia, la travesía la empecé en Indonesia por tierra y por mar. Y yo de aquella pensaba que, bueno, pues si hay una carretera, allá donde haya una carretera yo puedo cruzar.
Borja:
Bueno, al final resultó que tenías razón.
Rocío:
Sí, pero en Asia está la, digamos, la complejidad de los visados, no todas las fronteras están abiertas para extranjeros. No todos los países están abiertos. Por ejemplo, el bloque China y la India están, son herméticos, están cerrados. Creo que hay solo, hay un paso, hay una frontera económica, pero no puedes pasar así como.
Pronunciación, ritmo y musicalidad
Borja:
Rocío ya ha comentado que es profe, pero lo que no ha comentado todavía es que es experta en pronunciación, que ayuda a sus estudiantes, ¿verdad?, con la pronunciación. Pero quería hablar contigo, Rocío, de que muchos estudiantes pues como que asocian la pronunciación solo con sonidos, ¿no? Como la erre, la jota. Pero hace poco, que hablamos por email, creo, o por WhatsApp, me comentaste algo muy interesante, ¿no? Y es que aunque los sonidos importan, no son tu prioridad principal en clase. Entonces, ¿qué es lo más importante para ti cuando trabajas la pronunciación?
Rocío:
A ver, los sonidos son importantes, pero yo no empiezo por ahí. Me refería un poquito a eso, ¿no? Es verdad que cuando un estudiante o una estudiante me contacta y le pregunto así, “¿Qué es lo más difícil en temas de pronunciación?”, me suele salir siempre lo mismo: la erre, la jota, la ce. Bueno, sonidos de consonantes, ¿te has fijado?
Sí. Claro, entonces ahí les empiezo a hablar de ritmo, de entonación, de musicalidad y ahí: “Pero, ¿qué es esto?”. Entonces, para mí es importante… yo empiezo muchas veces con el ritmo. También depende un poco de las necesidades de los estudiantes, pero la mayoría de las veces los estudiantes llegan sin una base sólida en cuanto a ritmo, a patrones rítmicos, a musicalidad, entonación. Entonces, yo empiezo por ahí.
Y me gusta empezar por ahí porque es… Bueno, me encanta empezar por ahí porque me ayuda… O sea, me gusta también… Un alumno o una alumna que llega y quiere empezar a trabajar su pronunciación está demasiado en su cabeza, ¿no? Piensa que la pronunciación es algo que va a tener que, no sé, aprender reglas o memorizar cosas, como un poco como la gramática. Entonces, empezar por esa parte más musical permite al estudiante un poco relajarse, salir de su cabeza y empezar a sentir el ritmo de una manera más intuitiva, corporal, y me gusta entrar por ahí.
Borja:
Es muy interesante lo que mencionabas del ritmo, y sí es verdad que algo que detecto mucho en clase es que muchos estudiantes que me llegan tienden a partir mucho las frases, como que separan las palabras y dicen: este niño es calvo. O sea, no hablan así, no son robots, pero tienden a hacer como microseparaciones que luego cuando hablamos no existen.
Y sobre todo si escuchan una canción, pues ya dicen: “Pero esto parece una sola palabra con mil sílabas”, como que no hay pausas y lo que hay son ritmos, como hay oscilaciones. Y claro, con eso pues flipan. ¿Cómo pueden entrenar, Rocío, ese cambio hacia un ritmo más natural? ¿Qué pueden hacer para romper con ese patrón de fragmentar las frases para llevarlo a esa forma más natural?
Rocío:
Bueno, primero, yo creo que aquí hay una creencia limitante también entre profes y estudiantes. Yo no sé si te suena esto de “ah, el español se habla como se escribe”.
Borja:
Ya.
Rocío:
Yo lo he escuchado un montón de veces. Entonces, claro, si partes de esa idea de que el español se habla como se escribe, claro, ¿cómo se escribe? Se escribe con espacios, palabras aisladas. Entonces, si hablas como escribes, vas a hacer pausas.
Borja:
Claro, es que suelen ser estudiantes que vienen mucho del español más leído, ¿no? Que han leído mucho, que están acostumbrados a eso y lo trasladan, es verdad.
Rocío:
Y bueno, hay otro aspecto: la dependencia de lo visual. Nosotros cuando aprendemos un idioma en la edad adulta, muchos y muchas estudiantes entran a través de lo visual, de la escritura, y eso condiciona mucho, o sea, te crea una dependencia realmente a lo visual. Es decir, que tu cerebro empieza a procesar en palabras y no procesa en bloques sonoros, que es lo que realmente percibimos cuando oímos y cuando hablamos, ¿no? En bloques, bloques rítmicos y bloques de sonidos.
Entonces, claro, muchos, no sé si te pasa, pero muchos piensan que hablar bien es pronunciar todas las palabras perfectamente.
Borja:
Sí, y eso nos hace sobreacticular muchas veces cuando empiezan a sonar así, y de repente pues empieza a sonar más marciano que hablar cometiendo errores.
Rocío:
Sí, efectivamente.
Hablar con personalidad, no con perfección
Borja:
Y ahora que hablamos de eso, de esa perfección, quería preguntarte también por algo que comentas en tu web y que me encanta, y es que dices que hablar con personalidad es mejor que hablar con perfección. ¿Podrías desarrollar un poco a qué te refieres exactamente?
Rocío:
Sí, a ver, esto de hablar con personalidad es mejor hablar que… ¿Cómo lo digo? Lo dije, es que está en mi web, yo sé. Hablar con personalidad es mejor.
Borja:
Pues si no lo sabes tú…
Rocío:
No, es broma. Hablar con personalidad es mejor que hablar con perfección. Eso es, sí, eso es lo que está en la web.
A ver, yo nunca, o intento no transmitir esta idea de hablar con acento nativo, mejora tu pronunciación y habla como los nativos, porque son metas que me parecen un poco irrealistas y tampoco son necesarias para poder hablar y conseguir una pronunciación con la que te sientas cómodo, cómoda y sentirte a gusto, ¿no?
Entonces, para mí más que hablar con un acento perfecto, entre comillas, porque ¿qué es un acento perfecto? Entonces, para mí cuando empiezas a hablar, cuando hablas otro idioma, cuando hablas un idioma extranjero, para mí hay una especie de juego de entrar en otro personaje, ¿no? Hablamos mucho esto de que el acento es tu identidad, y estamos como muy apegadas a lo mejor a la identidad de nuestra lengua materna. Y cuando aprendes otro idioma, te tienes que familiarizar con el sistema de sonidos, los patrones rítmicos, la musicalidad de otro idioma.
Y eso implica entrar en otro personaje y eso implica un poco descubrir pues otra personalidad, otra versión de ti. Es por eso que muchos y muchas a lo mejor me dicen: “Ay, pero me siento raro hablando así”, ¿no? Cuando empiezan a aplicar el ritmo del español.
Borja:
Me siento raro.
Rocío:
Claro, es normal que te sientas raro porque estás haciendo algo diferente, ¿no? Estás hablando con una voz diferente, con un ritmo, una entonación diferente y eso hace que te sientas raro, pero es buena señal.
Borja:
Totalmente. Y ahora que lo dices, estoy pensando que al menos a mí me ocurre también a la inversa, que yo por mis clases, como enseño a estudiantes intermedios y avanzados, casi nunca les oigo hablar en su idioma materno. Pero a veces de repente entra alguien en la habitación y se ponen a hablar en alemán o en inglés y digo: “¿Quién es esta persona?”, como porque escucho algo completamente distinto, como si tuviera otra personalidad. Y claro, es algo natural.
Y había otro tema que me llama la atención en clase, me hace un poquito de gracia también debo decir, que es cuando los estudiantes dicen que quieren centrarse en un acento, que me parece normal, pero que tienen esa fobia, ese miedo a casi contaminar lo que están aprendiendo con el acento de otro país. He tenido estudiantes que me dicen: “No, no, es que yo prefiero no escuchar acento de Argentina porque es que a mí no me interesa ir a Argentina y como que se le va a pegar y no se va a poder comunicar bien”. ¿Qué dirías a estos estudiantes y te encuentras tú con estas situaciones?
Rocío:
Es una sola pregunta. Un combo.
Borja:
Sí, cuela.
Rocío:
Vale. Es interesante esta pregunta porque a mí la verdad que no, esto no me pasa mucho, y eso que trabajo la pronunciación. Entonces yo creo que los estudiantes que quieren trabajar su pronunciación y que llegan a mí ya han escuchado mi voz, ya saben cómo sueno, ya han… a lo mejor por el podcast. Entonces no tienen tanto, no tienen esos frenos. A mí nunca nadie me ha dicho: “No quiero oír otros acentos”.
A ver, la verdad es que… A ver, yo tengo un acento, por ejemplo, lo que podemos decir del bloque norte, centro-norte de España, hago la distinción entre la “s” y la “z”. Entonces, pero yo pregunto, no quiere decir, yo también trabajo con estudiantes que quieren acercarse a un habla más de Latinoamérica, que no hacen la distinción, y para mí eso está bien, no tienen por qué.
Pero entonces no me ocurre tanto eso de estudiantes apegados a un solo acento. A ver, es que aquí claro, hay estudiantes que quieren acercarse a un habla, a un acento muy específico de una ciudad. Yo estuve trabajando con un estudiante que quería acercarse al habla de Madrid.
Borja:
De Madrid en particular. Y de Vallecas en particular, ¿no?
Rocío:
Claro, entonces los modelos que escuchábamos eran modelos nativos de Madrid y todo eso. Pero, bueno, la verdad que no tengo casos así. Y para esa gente, a lo mejor, pues si quieres, claro, si es tu obsesión y si quieres acercarte a un habla muy concreta, a un acento muy específico, pues sí, entrena eso, ¿no? Pero también abrirse a otros acentos y escuchar otros acentos, yo creo que también forma parte de la riqueza del español.
Borja:
Claro, ese es el tema, ¿no? Que a ver, no me ha pasado tampoco con estudiantes que tengan alergia absoluta a otros acentos, pero sí que quieren centrarse en uno. Entonces se ponen un poco, no a la defensiva, pero que tienen ese miedo a que haya interferencias entre si ahora escucho un acento de México, pues de repente no voy a tener claro. Y eso es lo que no creo que ocurra, que tampoco pasa nada porque te expongas a, por ejemplo, a hispanohablantes de diferentes países. No va a pasar nada. Creo que no va a interferir con el aprendizaje, pero tiene sentido lo que dices de centrar los esfuerzos en el acento objetivo, sí.
Rocío:
Es que depende de tu objetivo. Si tu objetivo es comprensión auditiva, si quieres poder entender varios acentos, exponerte a varios acentos va a ser útil, ¿no? Pero ahora, si tu objetivo es de pronunciación, de querer acercarte a un acento muy específico porque a lo mejor vives ahí, en un país hispanohablante, y te quieres acercar a ese acento, quieres conectar más con ese acento, pues a lo mejor practicar de manera más activa tu pronunciación enfocada a ese acento.
Cómo trabajar la pronunciación por tu cuenta
Borja:
Entendido. Pues ya habéis oído. Y vamos con otra pregunta, porque ya sabes que hoy en día hay montones de recursos para practicar español, pero sobre todo veo recursos para entender la gramática, recursos para aprender nuevo vocabulario, pero tengo la sensación de que la pronunciación es un tema un poco más complicadete para trabajar a solas, ¿no? Entonces, si alguien quiere mejorar su pronunciación por su cuenta, quiere ir mejorando poco a poco en su tiempo libre, ¿por dónde le recomendarías empezar? O, ¿es posible?, podríamos decir.
Rocío:
A ver, la pronunciación es un tema complejo, yo creo, porque para entrenar por tu cuenta. Porque para empezar necesitas tener oído, o sea, necesitas aprender a escuchar correctamente, a percibir correctamente. ¿Qué pasa? Que seguramente que los estudiantes que no tienen idea de pronunciación, que nunca han trabajado en su pronunciación, tienen un filtro que es el filtro de su lengua materna y es un filtro que han ido construyendo porque se han especializado en su lengua materna. Entonces, ese filtro les impide percibir correctamente el español, para empezar. Entonces, ese filtro hay que romperlo, porque si tú no quieres percibir algo…
Borja:
Sin feedback es imposible.
Rocío:
Yo no digo que sea imposible, ¿vale? Yo no digo que sea imposible, pero con feedback, digamos, tienes más… Es más rápido porque sabes en qué enfocarte, sabes qué haces bien, sabes en qué deberías mejorar y es una ayuda bastante buena, ¿no? Si lo haces por tu cuenta, pues claro, y tú puedes estar escuchando años y años, porque los estudiantes llevan años, años queriendo mejorar su pronunciación y siguen teniendo el mismo acento. Claro. Porque no tienen ningún tipo de feedback.
Borja:
Exacto.
Rocío:
Que les oriente. Entonces, imitar no es lo mismo que repetir. Tú puedes estar repitiendo. Repetir es palabras. Tú puedes estar repitiendo. Si yo te digo: “¿Qué tal hoy?” y dices: “¿Qué tal hoy?”, repites. Pero si dices: “¿Qué tal hoy? ¿Qué tal hoy? ¿Qué tal hoy?”, estás imitando.
Borja:
Qué bueno. Pues me ha sorprendido porque no esperaba realmente una respuesta con una propuesta, porque para mí era algo que me parecía que no se podía hacer a solas, lo de trabajar la pronunciación. Y pensaba que me ibas a decir: “No, no, no, no, Borja, esto no es posible trabajar por uno mismo”. Pero de aquí pasamos a la última pregunta, que no es otra que: ¿y si no quieren trabajar la pronunciación solos, dónde pueden encontrarte?
Rocío:
Bueno, pues yo tengo la web que es www.thefluencyhub.com, está en inglés, y si quieren, la gente que está interesada, allí tengo una guía, una guía gratuita que pueden descargar y ahí tengo, son 5 claves para empezar a transformar tu pronunciación en español. Son 5 claves, son súper sencillas, no te hablo de sonidos de consonantes, así que hablo de 5 aspectos de tu pronunciación por los que puedes empezar. Si quieres trabajar por tu cuenta, puedes empezar por ahí.
Borja:
Genial. Pues vamos a dejarlo todo en la descripción de este episodio. Y oye, Rocío, muchísimas gracias por venir y espero que te animes a venir otro día para contar tus aventuras por el mundo. Pero estoy viendo que empiezas a desvanecerte ya en el mundo astral. ¡Ay, adiós, Rocío! ¡Adiós!
Y eso es todo por hoy. Espero que te haya gustado este episodio y si es así, suscríbete en mi newsletter gratuita en borjaprofe.com/palabras. Te avisaré cuando publique nuevos episodios y también recibirás ideas, recursos e inspiración para mejorar tu español o el de tus estudiantes. También recibirás mi curso Las 5 pesadillas del español.
Y nada más. Nos escuchamos en el próximo episodio con el Gramaticon.
Puedes encontrar a Rocío y descargar su guía de pronunciación en https://www.thefluencyhub.com/mini-guia-pronunciacion/