Episodio 39. Arroba

La palabra de hoy es muy especial. Siempre te digo lo mismo, pero es que todas lo son de alguna manera (y la de hoy más). La de hoy es especial porque es la historia de una palabra que ha evolucionado, ha tenido diferentes significados y ha logrado modernizarse hasta convertirse en algo inmortal.

* Puedes enviar tu palabra favorita al podcast desde aquí.

Hola, hola, ¿qué tal? Soy Borja Odriozola y estás escuchando un nuevo episodio de ¡Palabras! El podcast sobre… Palabras. Y la palabra del día es muy especial. Sé que siempre te digo esto, pero de verdad, es que todas lo son de alguna manera. La de hoy es especial porque es la historia de una palabra que ha evolucionado, ha tenido diferentes significados y ha logrado modernizarse hasta convertirse en algo inmortal. Y esta palabra nos la trae Ana María:

Hola Borja, acabo de oír tu podcast sobre azafata y el rescate de las palabras y me encantó tu historia. Por eso me gustaría saber la historia también de la palabra arroba, que me parece también que fue un rescate. Gracias, chao.

Gracias a ti, Ana María. Antes de empezar dos cosas. La primera, que si todavía no has escuchado el episodio de azafata es el número tres. Y lo otro es que, al igual que Ana María ha enviado esta palabra al podcast, tú puedes hacer lo mismo. Sólo tienes que irte a Borjaprofe.com/palabras. Me envías tu palabra favorita y le dedicaré un episodio. Y ahora sí, vamos con arroba porque hay mucho que contar sobre este tema.

Mira, si nos vamos al diccionario de la Real Academia vemos que la arroba es una unidad de peso y que equivale exactamente a 11.502 kilogramos. Sí, unos 11 kilos y medio. Pero por algún motivo, en Aragón una arroba pesa 12.5 kilogramos. Vamos, un kilo más. Esto es importante, porque imagínate que vas de vacaciones y en el aeropuerto te dicen que puedes llevar como máximo una arroba de peso en la maleta. Claro, si piensas que es una arroba de Aragón vas a llenar la maleta más, pero si se refieren a la arroba normal vas a tener que pagar un extra.

Nada, es broma, no te preocupes, porque hoy en día las arrobas ya prácticamente no se utilizan como unidad de medida. Y a lo mejor te estás preguntando que de dónde viene esta palabra. Pues antes debes saber que la arroba es 1/4 de un quintal, que es otra unidad de medida más. ¿Y por qué es importante este dato? Porque en el árabe hispánico la palabra 4.º o 4.ª parte se dice ruba, que deriva del número cuatro arbah del árabe.

¿Pero qué tiene que ver todo lo que te estoy contando con la letra que utilizamos hoy en día en nuestros teclados al navegar por Internet? Vale, pues primero quiero que te olvides por un momento de todo lo que te he contado sobre la arroba. Ahora vamos a centrarnos únicamente en el símbolo, esa A rodeada por un círculo.

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La arroba en la edad media

Este símbolo lo inventaron en la Edad Media los copistas, las personas que se dedicaban a copiar textos y lo utilizaban para representar la preposición latina ad que hoy en día podemos traducir como las preposiciones a, hacia, ante, etc. Pues este símbolo simplemente era una forma rápida de representar esa preposición.

Pero claro, con la invención de la imprenta, que hizo que escribir textos fuera un proceso mucho más rápido, la arroba como símbolo podía haber desaparecido, pero no se mantuvo por una razón súper curiosa. Y es que en el Renacimiento empezó a utilizarse este símbolo en las facturas. Si por ejemplo querías vender tres barriles con cereales por un precio total de 20 monedas de oro, en la factura ponías tres, el símbolo de la ropa y el precio 20. Y así es como este símbolo se mantuvo durante siglos hasta llegar a los teclados actuales.

En un principio, con los teclados mecánicos, el significado de la arroba era también de relación entre diferentes elementos, como la preposición ad que hemos mencionado. Después, con la llegada de Internet y las direcciones de e-mail, se decidió utilizar este símbolo porque era de los menos utilizados del teclado precisamente. Y así es como hoy en día la arroba se ha mantenido como toda una superviviente. Y tal vez te estés preguntando qué relación tiene esto con las unidades de peso que hemos mencionado al principio.

Pues no lo tengo nada claro, la verdad. He encontrado una teoría, pero no es nada seguro. Y es que en el siglo XIX hubo algún tipo de interpretación equivocada de este símbolo. Es decir, que alguien en España vio una factura como las que te he mencionado con, por ejemplo, diez@20. Y en vez de pensar que se refería a la preposición ad, pensó que ese símbolo era una unidad de peso y dijo “ah, esto debe ser una arroba”. Y a partir de ahí ese símbolo se quedó con el nombre arroba.

Por favor, un aplauso a la arroba y a su capacidad de sobrevivir y adaptarse a los tiempos. Bravo, arroba, bravo! Y hasta aquí el episodio de hoy. Nos escuchamos en el próximo, hasta pronto. 

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