13. Español coloquial y chistes negrísimos con Sandra (españolDPM)
Hoy Borja charla con Sandra sobre cómo sonar más natural en español, conectar mejor con los españoles y perderle el miedo al humor.
Entre dobles sentidos, humor negro y memes, van saliendo un montón de ejemplos muy de calle.
Presentación y llegada de Sandra
Borja: ¡Hola, hola! ¿Qué tal? ¿Qué tal? Soy Borja Odriozola y estás escuchando un nuevo episodio de Gramaticón, el podcast que a partir de ahora podrás ver también en vídeo.
Sí, al menos es lo que voy a intentar, porque me habéis contactado varias personas diciendo: “Jo, Borja, pero ¿por qué no grabas también el podcast? ¿Por qué no lo grabas en vídeo para que podamos ver tu cara de dios griego?”. Y la verdad es que tienen razón.
Así que voy a intentar mantener el formato vídeo tanto en las charlas con otras personas, cuando invocamos personas a través del Gramaticón, como en los episodios que grabo en solitario.
Y hoy vamos a tener una invitada, sí, porque el otro día fui a Madrid a un evento y me acompañó una amiga, una profesora, una súper profe, y estuvimos hablando de un millón de cosas. Y algunas de esas cosas me gustaría compartirlas también contigo, así que vamos a intentar invocarla en este momento, vale.
Espero que lo disfrutes. Vamos a ello.
Borja: Isca, mishca, musca.
Pues tenemos aquí la presencia astral de Sandra. Te preguntaría que cómo estás, pero no lo voy a hacer porque sería perder una pregunta. Pero sí te voy a preguntar cómo está Gordy.
Sandra: Pues Gordy está aquí conmigo ahora mismo, está amasando su camita y bueno, se está intentando recuperar el pobrecito. Esperemos que, vamos a cruzar deditos para que se recupere pronto, ojalá.
Borja: Cruzamos deditos, seguro que sí.
Cómo conectar mejor con los españoles
Borja: Oye, Sandra, pues ya que te has venido aquí atravesando todo el plano astral, quería hacerte algunas preguntas porque yo sé que tú ayudas a estudiantes a sentir más confianza hablando español y a que se sientan ellas mismas. Pero claro, no es fácil hacer eso cuando estás aprendiendo.
Así que, ¿puedes compartir algunas formas de conectar mejor con los españoles? Algo que sea útil para los millones de estudiantes que están escuchando esto.
Sandra: Pues algo que he visto en muchísimas personas que estudian español, o que dicen que hablan español, es que cuando me pongo a hablar con ellas me hablan de una forma súper formal porque se piensan que por utilizar palabras súper complicadas son niveles más altos de español. Y realmente lo que están consiguiendo es todo lo contrario.
No significa que no tengas un nivel muy alto de español, etcétera, pero cuando tú utilizas un lenguaje tan formal al final lo que estás haciendo es crear distancia con la persona con la que estás hablando.
Y aquí en España somos muy coloquiales. Al final, ser coloquial, hablar como de la calle, crea cercanía. Y si tú quieres hacer amigos españoles, lo que tienes que hacer es imitar un poco cómo hablan los españoles. No decir palabras híper mega complicadas que has encontrado en un libro o que has escuchado en un bufete de abogados, ¿sabéis?
Aquí nos gusta pasarlo bien, nos gusta conectar primero a través del humor, la fiesta un poquito, y luego ya a partir de ahí conectas, creas vínculo y puede nacer una amistad.
Otra cosa que recomendaría es ser tú mismo, no trates de fingir, ¿vale?
Hombre, si eres una persona formal, pues tampoco te fuerces a ser súper coloquial, ¿vale? Quizá conectarás más con gente formal como tú. Pero si no, no intentes de verdad decir palabras muy, muy complicadas, sino aprende mejor la forma en la que hablan los españoles si quieres venir aquí a España, o la forma en la que hablan los latinos si quieres ir a algún país de Latinoamérica.
Esa es forma de conectar, ¿vale? Y bueno, iba a decir también que te atrevas. Nunca vas a estar súper preparado tampoco al 100%. Sal de tu burbuja inglesa e intenta conectar con los españoles, si es el caso de venir a España, haciendo alguna actividad que te mole y queriendo coincidir. Lánzate a la piscina.
Humor, dobles sentidos y memes
Borja: Buenísimo y completamente de acuerdo. Y es verdad que hay una paradoja ahí en cuanto a que cuando estás aprendiendo español o cualquier idioma, a medida que vas absorbiendo vocabulario más avanzado tienes esa sensación de que progresas porque lo haces, pero claro, luego a la hora de comunicarte en la calle es distinto porque no estamos utilizando esos términos hipercultos.
Y sí, yo sí noto mucha resistencia por parte de estudiantes a hablar como se habla en la calle o el miedo a sonar vulgar. Y es verdad que uno no tiene por qué ser vulgar si no quiere, pero sí es importante aprender a conectar con los demás.
Y una forma de conectar maravillosa es el humor. Hemos hablado algunas veces, ¿no?, de la importancia del humor. Yo sé que le das mucha importancia en tus clases, ¿no? Hasta ciertos extremos incluso.
Entonces te iba a preguntar, como no es fácil ser gracioso y todavía es más difícil ser gracioso en otro idioma, Sandra, ¿cómo pueden hacer los estudiantes para hacer bromas en español, para ser graciosos cuando vienen a España?
Sandra: Bueno, si hay alguien que no sea súper gracioso, esto viene un poco en la esencia de cada persona. Pero no te preocupes si no eres súper gracioso, porque también hay trucos para ser gracioso.
Y es que puedes hacer bromas y dobles sentidos, por ejemplo, con el complemento directo, simplemente poniendo pronombres de complemento directo y omitiendo la cosa que quieres decir. Porque los españoles tenemos muchas bromas de este tipo y tendemos, nuestra tendencia es a pensar mal cosas sexuales, ¿vale?
Si yo, por ejemplo, Borja, te voy a poner un ejemplo…
Borja: A ver, a ver, miedo me das.
Sandra: Si yo te digo: “Borja, por favor, métemela”. ¿Qué entiendes?
Borja: Pues entendería que estás refiriéndote a cierta parte de mi anatomía y no sé, a falta de contexto, llámame mente sucia, pero es lo que pienso.
Sandra: Claro, pero yo me estoy refiriendo a que metas mi cartera en la mochila. Vale, entonces, ¿qué es lo que estoy haciendo? Estoy omitiendo la palabra cartera. Estoy poniendo el pronombre de complemento directo “la”, “la cartera”, y que la metas, ¿dónde? En la mochila. Pero también estoy omitiendo la palabra mochila.
Simplemente te digo “métemela”. Te estoy quitando contexto de las palabras que estoy omitiendo y tú, como buen español, pues has pensado muy mal.
Me hace gracia pensar que estamos dando esto como una lección de cómo usar el humor y lo que estarán pensando muchos estudiantes es: “Oh, Dios mío, ahora es muy peligroso hablar en español, voy a cometer un millón de errores”. Van a pensar que estoy haciendo una proposición indecente.
No, no tienen que tener miedo. Si me estás escuchando, no tienes que tener miedo, simplemente tienes que querer aprender, porque de verdad, si tú utilizas esto, puede ser muy gracioso. Y no solamente ser gracioso tú, sino que además puedes empezar a formar parte de las conversaciones grupales que muchos españoles tienen con estos dobles sentidos.
Y bueno, hay muchas más formas de hacer bromas en español. Esta es una.
A ver, llevamos 3 preguntas. Me gustaría que elaboraras un poco más, que des más ejemplos, pero no me lo cuentes como pregunta. Es decir, a ver si puedes dar más ejemplos. Pero esto forma parte de la misma pregunta de cómo ser gracioso.
Sandra: Vale, bueno, te lo compro por válido, pero no te pases.
Borja: —Pregunta 3.5.
Sandra: —Por culo te la hingo.
Borja: Ya tenemos otro ejemplo.
Sandra: Este es otro ejemplo, vale, que es que hay frases hechas con rimas sexuales como esta: “Cinco por el culo te la hinco”, que son frases que tienes que decir exactamente tal cual, no las puedes cambiar, vale, porque si tú las cambias no te vas a reír tú, al revés, se van a reír de ti y vas a seguir siendo el guiri, vale. Entonces te las tienes que aprender muy bien, pero eso tiene algo positivo, que es que simplemente tienes que aprenderte la frase.
Y con saber unas pocas ya puedes sorprender a los nativos. Antes has mencionado la palabra abogado, algo de si eres abogado. Pues me estaba viniendo también algo que se suele decir cuando alguien dice: “Te presento a mi abogado”.
Borja: —El que tengo aquí colgado.
Sandra: Exacto.
Bueno, hay muchísimas. Hay muchas, hay muchísimas. De hecho, tengo otra con buenos días. Esta es muy vulgar, ¿vale? Si tú dices: “Buenos días”. “Buenas pollas te comías”.
Borja: Hacía un millón de años que no escuchaba esa.
Sandra: Hay más, hay más. Y bueno, también es súper importante aprender, por ejemplo, los memes dentro de la cultura popular de España, porque eso también es muy importante. De hecho, el otro día estaba hablando con otro profe de la Helia Obarda. ¿Te acuerdas de ese meme?
Borja: Hombre, eso sí, es que además los memes, además de ser graciosos, suelen ser muy buen punto de entrada para conocer la cultura popular, de qué se está hablando en un momento dado aquí. Entonces son una forma muy simpática y divertida de ir conociendo la realidad de lo que habla la gente realmente.
Es más, voy a contar una cosa y es que yo no me avergüenzo de decir esto. Últimamente en Tinder veo a un montón de chicas que tienen simplemente en su descripción esta frase: “Soy concha, entro”. ¿Tú sabes de dónde viene esta frase? “Soy concha, entro”.
Sandra: Prefiero que lo expliques tú.
Borja: Vale, bueno, esta frase es de una serie de televisión mítica de aquí de España que se llama Aquí no hay quien viva. Todo el mundo conoce esta serie, incluso las personas que no la ven, como yo. Yo no la veo. Aunque ni la veía, pero joder, pues incluso yo sé que esta frase es de Aquí no hay quien viva, de uno de los personajes que se llama Concha.
Y bueno, así hay muchísimos más memes de gente famosa en España o de cosas que pasan. Pero claro, si no te los sabes y alguien dice “soy concha, entro” o “boom, ya está aquí la guerra”, pues no vas a saber muy bien de qué está hablando la persona. Y no te vas a reír.
Sandra: Sí, de hecho no había entendido la referencia. Imaginaba que iba por otros caminos lo de concha.
Borja: No te voy a hacer preguntas porque tengo ya pensadas varias que hacerte aquí. Si tú quieres contar, si quieres añadir algo más, perfecto. Si no, te hago otra pregunta.
Sandra: Lo voy a añadir, pero porque yo sé que la gente que escucha este podcast es súper maja. Iba a decir, ya que has hablado de conchas, vale, y a mí me gustan mucho, pues…
Borja: Se van a ir todos los patrocinadores de este podcast, Sandra. Bueno.
Sandra: Nos acabamos de reír porque acabo de jugar un poquito con las comparaciones y el doble sentido otra vez. Una concha, ¿qué es? Una almeja, una vieira, algo que puedes encontrar en el mar normalmente. Pero también pues es un coño, una concha es un coño.
Acabo de jugar con eso y bueno, tenemos también en español pues muchos dobles sentidos con estas palabras que tienen dobles significados. Y es que también lo tenemos con la palabra conejo, que es como muy conocido, que también significa coño, por cierto.
Y tengo una anécdota súper, súper rápida con esto para que también lo entiendan un poquito. ¿Con el conejo? No, con la concha. Pero bueno, sí, es lo mismo. El caso es que yo estaba hace un tiempo conociendo a una chica que era de Argentina. Y yo se la presenté a mi padre. Bueno, pues mi padre, de las primeras cosas que le dijo a la muchacha, no tuvo otra cosa mejor que decirle y hacer una puta dad joke, que es preguntarle: “Oye, ¿a ti qué te gustan más, las conchas argentinas o las españolas?”.
Borja: ¡Oh, Dios!
Sandra: Claro, y es que aquí, o sea, una concha pues hemos dicho que es coño, pero es que en Argentina es muy, muy, muy, muy popular.
Borja: Que conchas, coño, siempre.
Sandra: Exacto. No se puede utilizar la palabra concha para referirte al animal marino o como nombre de mujer. Es un nombre en España, es un nombre de mujer bastante común. En Argentina imposible. Te van a hacer bullying toda la vida.
Borja: Pues sí, dad jokes.
Límites del humor y contexto
Borja: Bueno, entonces, como estamos aquí hablando del humor, pues saliéndonos de los dobles sentidos, vamos a hablar un poco del humor negro. Que sé también que te gusta mucho, pero tengo curiosidad porque claro, en clase siempre está la duda de: ¿es recomendable? Si es así, ¿cómo? Así que tú, Sandra, ¿cómo utilizas el humor negro en clase?
Sandra: Bueno, el humor negro a veces es una cosa un poco complicada, ¿no? Porque no sabes muy bien con quién puedes utilizar humor negro y con quién no.
Además, el humor negro es como las piernas, que o lo tienes o no lo tienes.
Borja: Exacto, o como los derechos si eres negro. ¡Oh, Dios! Esto va a ser muy censurable. Bueno, pero que yo no soy racista, ¿vale? Si yo tenía un amigo negro hasta que lo vendí. Perdón, pero no soy racista, de verdad. Bueno, el caso es que—
Sandra: Pero necesitas aclararlo.
Borja: Sí, yo, por ejemplo, puedo hacer este chiste de humor negro aquí porque sé que, pues eso, a Borja también le gusta el humor negro. Entonces es algo que tenemos entre él y yo, esa confianza también, y podemos permitírnoslo.
Además, como no nos está escuchando nadie, claro, pues ya ves tú.
Y si no te gusta, pues apagas y ya está, vale, pero antes nos sigues, eso está claro. Bueno, el caso es que el humor negro hay que tener un poco de cuidado con quién lo utilizas, pero si encuentras a una persona, que normalmente somos muchas también, te lo digo, con la que sí puedes utilizarlo, crea como un poquito más de conexión y un poquito más de vínculo, porque es como jajá, nos estamos riendo de algo que es prohibido.
Ahora, también intento tratar este tema con el respeto que se puede, vale, que es que obviamente si a alguien no le hace gracia algún tipo de broma, por supuesto la evito. Hay estudiantes que yo tengo que les encanta el humor negro y tenemos conversaciones de humor negro en clase, incluso chistes para que aprendan a hacerlos, etcétera, y les ayuda a integrarse mejor. Pero hay otros que quizá no les hace gracia y está bien.
Límites del humor y contexto
Borja: Es que es un temazo lo de los límites del humor. Eso igual lo podemos incluso expandir más en otro episodio, Sandra. Pero bueno, creo que no hay temas sobre los que no se pueda, sino que lo que hay que tener en cuenta son los contextos, cómo estamos entendiendo una broma, porque hacer una broma, por ejemplo, a veces sobre un colectivo no significa insultar a ese colectivo, sino casi incluso hablar de lo ridículo que es insultar a alguien por pertenecer a ese colectivo, ¿no?
Al final creo que todo depende muchísimo del contexto, de las personas que hacen las bromas, pero bueno, ya que estamos aquí, dime, dime, dime.
Sandra: Iba a decir algo más, vale, y es que depende de quién esté haciendo la broma, vale. Yo, por ejemplo, puedo decir abiertamente porque me la suda que soy lesbiana, vale. Entonces, si yo hago una broma de lesbianas o de gays, no está tan mal que si viene pues alguien que odie la comunidad LGTB y haga una broma de humor negro sobre lesbianas, ahí no es broma.
Borja: Claro, la intención es completamente distinta.
Sandra: Exacto. Y lo mismo sobre chistes de humor negro misóginos sobre mujeres. A mí, por ejemplo, no me harían ni puta gracia si vienen de alguien que sé que es misógino, si vienen de alguien que sé que es machista, odia a las mujeres, etcétera. Entonces ahí están un poquito también los límites de cuándo, quién y cómo utilizar el humor negro.
Borja: Exacto. Pero como ya nos hemos metido en el fango, pues quiero que nos sumerjamos un poco más.
¿Cuántas preguntas llevamos?
Sandra: Llevamos 4.
Borja: Y la siguiente es.
La siguiente es que me cuentes, por favor, el mejor chiste negro que hayas usado en clase.
Sandra: No has querido caer. No, es la quinta pregunta, no la cinta. Sí, por eso te la he encomendado. Tengo estudiantes que también evitan decir este número, que lo sepas.
Borja: Los tienes traumatizados.
Sandra: Tienen calle, tienen calle estos alumnos. Pues mira, te voy a contar unos chistacos de humor negro que te vas a cagar. ¿Qué le dice un pederasta a otro? Te cambio 2 de 5 por 1 de 10. Humor negro.
Borja: Mucho, mucho. ¿Tienes alguno más?
Sandra: Sí, mira, tengo uno que lo voy a decir primero y luego lo voy a explicar porque probablemente no lo van a entender, pero igual tú sí. ¿Qué fue lo primero que se le pasó a Irene Villa por la cabeza cuando lo de la explosión?
Borja: Ese me lo sé.
Sandra: Venga, dilo.
Borja: Las piernas.
Sandra: Sí.
Ahora ten el valor de explicarlo. ¿Por qué es gracioso este chiste, Sandra?
Borja: ¿Por qué te estás riendo, Borja? Este chiste, a ver, es gracioso, pero es súper cruel. Por eso entra dentro del humor negro, negrísimo, de hecho. Y es que Irene Villa era una periodista, ¿vale?, que en muy resumidas cuentas tuvo la mala suerte de sufrir un atentado de un grupo terrorista aquí en España, que se llamaba ETA, en el norte de España. Hubo una explosión y la pobre periodista Irene Villa perdió las piernas en esta explosión.
Borja: Es mucho peor el chiste cuando lo explicas, Dios mío.
Sandra: Ahora ya no hace gracia, ¿verdad?
Os vamos a explicar por qué es gracioso. Mira, pues esta mujer sufrió un ataque terrible.
Borja: Perdón, pero nos estamos riendo. ¿Qué nos pasa? Vamos al infierno. Bueno, yo ya iría por lesbiana, pero bueno.
En fin. Vale, tenía algo más que preguntarte saliéndonos un poco del humor negro, aunque no necesariamente. Y es que me digas, por favor, algo gracioso que los españoles no esperan escuchar de un estudiante de español.
Sandra: Pues es justamente lo que estábamos hablando antes de utilizar estas frases hechas. Tal cual, como “cinco por el culo te la hinco”, “trece agárramela que me crece”, porque es algo como muy nativo, muy infantil. También lo digo, yo lo digo muchísimo, ¿vale? Ya lo estáis comprobando. Que no se esperan que nadie que esté estudiando español lo diga.
De hecho, se quedan los españoles súper sorprendidos de que un estudiante de español o alguien no nativo hispanohablante les trollee de esa forma.
Es lo último que se espera la gente, claro.
Exacto. Entonces tú quedas en una posición de puto amo, que eres el mejor, y el español se queda como: “What the fuck? No me lo he visto venir ni de coña”. Y ahí ya puede empezar una broma y un poquito de colegueo, conexión. Es un buen comienzo.
Es verdad.
También tengo que decir que no a todo el mundo le gusta. Pero en general suele tener buenos resultados.
De nuevo, el contexto es súper importante, igual que con el humor negro. Al final, saber con quién estás hablando. No se trata de que hagas chistes o digas vulgaridades con cualquier persona con la que te cruzas. O sí, es decisión tuya. Pero bueno, es entender la sala, entender el espacio en el que estás y saber hacerlo.
Ni todo el rato tampoco. Tener un límite, un equilibrio, ¿vale? Y jugar. Jugar con estas frases que estás aprendiendo, con el humor, jugar un poco con el límite del humor también y no sobrepasarlo, porque cuando lo sobrepasas, que es lo que estábamos diciendo antes con el humor negro, ya no es gracioso.
Dónde encontrar a Sandra
Borja: No, claro, por supuesto. Pero eso al final se aplica a las relaciones humanas, no solo a los idiomas. Y creo que mucha gente que esté escuchando esto al final pues está haciendo una vida en algún país hispanohablante o tiene su círculo de hispanohablantes. Y bueno, puede ser un buen terreno para experimentar, ver hasta dónde llega y ver si esos coloquialismos que están utilizando pues funciona bien con su círculo.
Y con esto pasamos ya a la última pregunta, porque estoy viendo que empiezas a desvanecerte, Sandra. ¿Dónde pueden encontrarte?
Sandra: Pues mira, me pueden encontrar en redes sociales, tanto Instagram como TikTok, como @spanoldpm. Y luego en mi página web, que es espanoldpm.com.
Tengo que decir que si se suscriben, cualquier persona que se suscriba a la newsletter que tengo en la página web va a encontrar un mini book donde van a encontrar tips para sonar más natural y poder conectar un poquito mejor con los españoles.
Y a mí me gusta hacer regalos, bueno, de vez en cuando, tampoco soy Papá Noel. Pero quería hacer un regalo especial a la gente que esté escuchando este podcast, ¿vale? Y es que, bueno, pues como regalo extra estoy regalando un mini book donde te recomiendo 14 series españolas para que escuches de verdad cómo hablamos los españoles, ¿ok?
Si tienes poco tiempo para aprender español, si sientes que no puedes entender bien las conversaciones con grupos de españoles o que quieres aprender palabras, expresiones que de verdad usamos aquí en España, te recomiendo que te lo descargues, ¿vale?
Pero tiene un pero este regalo, ¿ok? Y es que este regalo estará disponible hasta que salga el próximo episodio de Gramaticón. Una vez salga el próximo episodio, deja de estar disponible.
¿Dónde puedes encontrarlo? En espanoldpm.com, donde además puedes descargar sus recursos.
Borja: De hecho, estoy viendo cómo aparece en la página del Gramaticón de hoy. Estoy viendo cómo está apareciendo un enlace con el regalo de Sandra y, como dice ella, ya sabéis que cuando sale el próximo episodio, Duna se come la página anterior, así que os recomiendo que descarguéis muy rápido el regalito de Sandra, que está muy chulo.
Y con esto, Sandra, pues oye, muchísimas gracias por venir. Ya eres libre y nos vemos muy pronto.
Sandra: Perfecto. Ya me puedo ir a dormir. Genial.
Venga.
Te agradezco un abrazo. Nos vemos.
Cierre y despedida
Borja: Y eso es todo por hoy. Espero que te haya gustado mucho este episodio y, si es así, pues dale mucho amor, compártelo, suscríbete para que pueda seguir avisándote de los nuevos episodios y de otros proyectos chulos en los que estoy metido.
Y si te ha caído bien Sandra, puedes encontrarla en espanoldpm.com. Y aparte de suscribirte a su newsletter, que está muy chula, te tengo que contar una cosa. Y es que te dije que el otro día estuve con ella paseando por Madrid y es que me contó una historia loquísima de un ligue con Tinder, ¿no? Una historia que, bueno, no voy a decirte cómo acabó, pero además no hace falta que te lo diga porque la muy loca ha creado una formación alrededor de lo que le pasó en Tinder hace poco.
Es una historia fascinante, de estas que te atrapan, y lo mejor es que vas a poder aprender español con esta historia. Te dejo el enlace en la descripción de este episodio y echa un ojo a lo que te cuenta Sandra porque, de verdad, tienes que escuchar esta historia.
Y nada más, nos escuchamos en el próximo episodio con el Gramaticón. Hasta pronto.