Fósiles en tu cerebro: errores fosilizados y cómo corregirlos en español
Hoy hablamos de esos errores que se quedan ahí, como si se hubieran hecho una casita en tu cerebro y no quisieran pagar alquiler.
Con Mónica Fiestas, exploramos por qué aparecen, cómo se fosilizan y qué puede hacer un estudiante de español para empezar a deshacerlos.
Acabo de hablar con la Real Academia y dicen que a partir de la semana que viene todas las palabras masculinas pasarán a ser femeninas y las femeninas masculinas. Te aviso para que te vayas preparando, ¿vale? Bienvenidos a Gramaticón.
Borja: Hola, hola, ¿qué tal? Soy Borja Odriozola y estás escuchando un nuevo episodio de Gramaticón, el podcast en el que a veces invocamos a gente interesante contra su voluntad.
Y hoy haremos precisamente eso. Pero antes te recuerdo que si te suscribes a borjaprofe.com recibirás, además de la transcripción de cada nuevo episodio, ideas y recursos chulos para mejorar tu español o el de tus estudiantes, si eres profe. Solo en el newsletter. borjaprofe.com.
Y ahora sí empezamos.
Mira, la profe que nos va a visitar hoy es muy peculiar. Y tú dirás, Borja, toda la gente a la que invitas es muy rara. Y tienes razón. Pero es que esta profe tiene dos fijaciones especiales: el agua mineral y los fósiles. Y una de ellas te puede ayudar mucho a mejorar tu español.
Así que de eso hablaremos hoy con Mónica Fiestas. Vamos a ver si tenemos éxito invocándola.
Isca, busca cucutós. Isca, busca… ¡Mónica!
Ha funcionado. Estás aquí.
Mónica: ¡Dios! ¡Sí! ¡Bien! ¡Al fin! Gracias por liberarme.
Borja: Con tanta energía como siempre, Mónica. Lo primero que quiero preguntarte es si puedes presentarte. Me gustaría que la gente que no te conozca aún conozca un poquito quién es Mónica.
Mónica: Bueno, yo soy Mónica Fiestas, como podéis ver ahí.
Borja: Y sí, el nombre es de verdad, que sé que hay gente que te ha preguntado si Fiestas es la marca, ¿no? ¿O por qué Fiestas?
Mónica: No, no, es que de verdad mi apellido es Fiestas. Y bueno, pues soy de Madrid, pero ahora estoy en Paraguay, así que es todo guay del Paraguay. Y nada, pues soy también profe de español y podéis encontrarme en monicafiestas.com. Intuitivo también.
Borja: Exacto. Y bueno, como ya has consumido una pregunta que te iba a hacer, que es dónde pueden encontrarte, aunque lo repetiremos al final, voy a aprovechar para preguntarte algo que no tenía planeado: Mónica, ¿realmente eres de Madrid? Porque yo creo que no.
Mónica: ¡Cómo te gusta hacer esto! Técnicamente sí soy de Madrid, Borja, porque yo he nacido en Madrid y mis padres son de Madrid. Y durante los 11 primeros años de mi vida he vivido en Madrid.
Borja: Vale, pero, pero, pero…
Mónica: Y es por esto por lo que a Borja le encanta insistir. He estado los siguientes 20 años de mi vida a 1 kilómetro de Madrid.
Borja: ¿Pero dónde?
Mónica: En Guadalajara.
Borja: Ah, vale, vale, vale.
Mónica: Pero Guadalajara de España, no de México.
Borja: Eso es. A ver, te digo esto obviamente para chincharte un poco, porque me encanta, pero también porque, joder, Guadalajara. Fíjate que no sé si te he dicho que yo tengo familia que vive en Guadalajara y me parece que cuando la gente viene de zonas que quizás no son tan conocidas hay que decirlo, ¿no? Para que los estudiantes sepan que no solo está Madrid, Barcelona. Y bueno, pues que hay que vivir con orgullo que eres de Guadalajara. ¿Cuál es el gentilicio de Guadalajara?
No, no, no, no, no, no. No he terminado la pregunta, así que no cuenta.
Mónica: Ok, no responderé, no responderé, pero es poco intuitivo y tienes razón con esto. Pero al final es una cuestión de sentimiento y de dónde has vivido. Al final, si yo hubiera vivido en lo que es la ciudad de Guadalajara, Guadalajara profunda, que es increíble, ¿no?, al final la provincia, pues te lo compro, como digo yo, Borja. Pero es que viviendo a 1 kilómetro de la Comunidad de Madrid he estado más en Madrid que en Guadalajara. Lo siento, es lo que hay. Pero tú vas a seguir chinchándome.
Borja: No, no, creo que tienes toda la razón del mundo. Aunque pueda haber gente que piense que vivir a 1 kilómetro de un sitio no es vivir en ese sitio.
Mónica: Pero bueno, cambiando de tema.
Somos muy amigos Mónica y yo. Si nos estáis escuchando… ¡Qué malo eres!
Qué son los errores fosilizados
Borja: Así que bueno, vamos a ponernos serios y vamos a empezar con las preguntas porque había un tema súper chulo que me comentaste y dije: sería guay invocar a Mónica para hablar de errores fosilizados.
Porque me gustaría primero que nos expliques qué es eso de los errores fosilizados, porque alguna vez me ha pasado en clase que cuando he detectado uno en un estudiante y le digo: oye, mira, vamos a tratar de corregir, que es que tienes ahí un error fosilizado, me miran como si fuese a extraerle un diente o algo así. Entonces, primero vamos a calmar a los estudiantes. No es nada serio. ¿O sí?
Mónica: No.
Borja: ¿Qué es?
Mónica: No hablamos de dinosaurios, pero casi sí. No, es un error que tú tienes desde hace mucho, mucho tiempo.
Y sí, ¿cuándo ocurre normalmente? En tu opinión, ¿cuándo crees que ocurre, Borja, como profe?
Borja: Creo que son más… Ya me estás devolviendo la pregunta a mí. O sea, no me hagas trabajar más de la cuenta. Creo que son más visibles cuando ya están en un nivel más intermedio, incluso avanzado, que es cuando se asienta ese error. Ya habla con bastante corrección un estudiante y es cuando se identifican mucho ciertas cosas que se han quedado ahí enquistadas. Esa es mi visión, pero me gustaría saber la tuya.
Mónica: La mía, yo creo que claro, lo estás viendo desde el punto de vista de profe, ¿no? Al final, si lo pones desde…
Borja: Me lo has preguntado a mí.
Mónica: Tienes razón, Borja profe. No, creo que esos errores, desde mi punto de vista, son más fáciles de generar justo cuando estás aprendiendo español, ¿no? Estás ahí al principio, tienes que aprender tantas cosas al principio que no eres capaz de gestionar todo, y es normal que se te escapen algunas cosas pequeñas o cuando son irregulares los verbos, ¿no? Así que sí, se puede ocurrir en cualquier momento, en cualquier etapa en la que tú te encuentras estudiando español. Pero al final lo que ocurre es que es un error que, por mucho que tú te lo quieras quitar, ves que no lo consigues porque lo tienes ahí desde el principio.
Borja: Exacto.
Borja: Y claro, es que ahora que lo dices, aquí veo dos puntos importantes: uno, cuándo se genera el error, y otro, cuándo el estudiante se hace consciente de ese error. Yo estaba respondiendo más en esa línea porque precisamente el problema de los errores fosilizados, ¿no? Hablamos de fósiles, es que terminas sufriéndolos o trabajándolos mucho tiempo después de cuando se generan.
Pero creo que antes de seguir explorando aquí estos fósiles me gustaría que hablemos de algún ejemplo. ¿Puedes dar ejemplos para que los estudiantes se den cuenta de qué tipo de fósiles estamos hablando? Que no son trilobites ni… No conozco más fósiles.
Mónica: Bueno, ellos saben más que yo. Creo que al final los errores son cualquier cosa, ¿no? Lo que estamos hablando muchas veces es algo de gramática. Depende mucho también del tipo de estudiante, ¿no? Al final, porque siempre hay como errores más típicos de unas nacionalidades que de otras.
Un error típico, pues a ver, que piense… Pues por ejemplo, si hablamos de los, bueno, en vez de decir acostarme, por ejemplo, o ducharme, muchos pueden decir me duchar, me acostar. Eso es muy típico.
Borja: Me acostar, o sea, sin conjugar el verbo, manteniendo el pronombre, pero sin conjugarlo.
Mónica: Sí.
Borja: ¿Es verdad? Puede ser. Yo uno que escucho mucho es el del masculino-femenino de ciertas palabras, el que dices: jo, pues quizás no debería este estudiante tener este error en este nivel. Pero bueno, es independiente del nivel. Son cosas que arrastramos y de las que no eres consciente.
Mónica: Sí, como… O la programa. Eso no, es el programa. Pero bueno, tampoco quiero decir muchos por si luego la gente se confunde más y los acaba copiando. No sé, es como no, no. Pero sí, no, tienes— estoy muy de acuerdo contigo, Borja, la verdad. Sí, sí, sí, sí.
Cómo se forman y por qué persisten
Borja: Mira, me gustaría que hablemos del origen de estos errores. ¿En qué momento nacen? ¿O qué pasa? ¿Qué falla para que ese error se convierta en algo permanente?
Mónica: ¡Qué buena pregunta!
Borja: ¿No? Hombre, claro, es que soy así de bueno.
Mónica: ¿Qué pasa para…? Pues lo que ocurre para que un error persista es que lo repitas muchas veces. No por decirlo una vez ya no pasa nada. No, el problema es ese, ¿no? Cuando tú empiezas, especialmente, a aprender español y aprendes unas técnicas, te enfocas en algo, pero claro, puedes dejar pasar otras. Al final ese es el inicio, ¿no? El momento en el que repites y repites y repites lo que estás diciendo tú mal.
Borja: Claro, es buen punto porque al final hablamos muchas veces de que la repetición es la clave para retener muchas cosas, pero, claro, cuando repetimos algo que no está bien asentado, que no se ha aprendido correctamente, es cuando ese error luego se convierte en algo difícil de corregir.
Y ya hablando de corregir esos errores fosilizados, yo sé que hace tiempo me mencionaste algo de que tenías como una imagen mental muy buena para entender estos errores fosilizados, algo de un campo, pero no me quedó muy claro, no me lo explicaste. ¿Podrías compartirlo?
Mónica: Sí, sí. Bueno, esta es creación mía y me encanta. Y es por ser también de Guadalajara, de la Alcarria.
Borja: ¡Lo ha dicho! ¡Lo ha dicho!
Mónica: Ha dicho.
No me imaginaba nunca que Mónica admitiría, en algo que va a quedar para la posteridad, que es de Guadalajara.
Borja: Y además lo puedes grabar y me vas a hacer aquí un gif de estos, seguro. Vale, en primer lugar vamos a pensar en un trigal. ¿Sabes lo que es un trigal, Borja?
Borja: Sí, un trigal es un campo de trigo en el que además suele haber muchos tigres que suelen ir de 3 en 3 y que comen tristemente. Esto es por un juego de palabras para el que no lo conozca. Si quieres, no te lo voy a preguntar porque llevamos muchas preguntas, pero si puedes decir el trabalenguas, yo creo que los estudiantes te lo agradecerían.
Mónica: No, no, porque tampoco me lo sé. Ya tendrá que ser una pregunta de súplica o algo.
Borja: Vale, vale, vale. Hablaremos de ello. Pero por favor, continúa.
Mónica: Sí, no, quiero que nos imaginemos que, si alguien no conoce bien lo que es ese trigal, ese campo de trigo, podemos recordar el fondo de pantalla de Windows XP con ese panorama. Yo sé siempre el que me imagino también porque en mi pueblo siempre me recordaba eso. Pero bueno, la cuestión es que tenemos un campo de trigo. Ese campo de trigo, cuando ya ha crecido, de trigo, de maíz, lo que tú quieras, no importa, está virgen, no está sin tocar. Tú, si nadie ha caminado por ahí, está todo uniforme, no pasa nada.
¿Qué es lo que ocurre? Que si tú caminas una vez por ahí, de momento no se nota, no se percibe muy bien que alguien lo ha pisado. Necesitas pisar y hacer ese camino una y otra y otra vez para hacer un pequeño camino. ¿Qué ocurre? Que cuando ya has hecho ese camino y vuelves a ir, no te apetece crear un nuevo sendero, te apetece ir por el antiguo porque es evidentemente mucho más cómodo.
Y esto es lo que ocurre al final cuando estamos hablando del cerebro y esta clase de errores. El campo de trigo es como si fuera el cerebro y los caminos son las conexiones neuronales.
El tener que aprender algo de nuevo, ese esfuerzo es muy complicado. Y en este caso, si hablamos del error, ¿no?, si el error está en ese campo de trigo, ese camino que ya está hecho, y dices: no, no, tengo que crear una nueva palabra, crear un nuevo sistema, y tengo que empezar otra vez, dices: qué pereza, no quiero, si con lo fácil que es caminar por el otro lado.
Tu tendencia es ir a lo fácil. Entonces, por eso hablamos de esos errores fosilizados. Tienes que estar muy concentrado para crear ese nuevo camino. Y el problema que existe es que el camino viejo ya está hecho. No podemos borrar ese camino hecho. Lo que podemos hacer es hacer más grande el otro camino, e intentar que el camino del error sea un camino más pequeño y el camino nuevo, sin errores, sea una autovía.
Pero igualmente, aunque tú tengas la autovía, si estás en el inconsciente hablando, de alguna forma automáticamente más de una vez acabarás yendo siempre por el camino antiguo, por recordar viejos tiempos. Entonces, esta es la cuestión: cuanto antes seas capaz de crear esta nueva autovía, más posibilidades hay de que digas bien esas cosas que antes eran errores.
El trigal, el cerebro y la repetición correcta
Borja: Oye, pues me ha encantado la analogía y estaba pensando que, claro, has dado una de las claves, ¿no?, que es detectar lo antes posible ese error, que estamos haciendo el camino por donde no deberíamos.
Pero aquí la pregunta ahora sería, y esto por favor, estudiantes, tomad nota: ¿qué puede hacer un estudiante que ha identificado un error, algo que no para de repetir, pero que le está costando corregir? ¿Qué puede hacer para que crezca el trigo lo antes posible en ese camino fosilizado y empezar a hacer ese camino por la vía correcta?
Mónica: Bueno, yo creo que aquí, y por matizar, creo que en ese camino fosilizado no puedes hacer que crezca el trigo. Simplemente puedes conseguir que no se aplaste, no aplastar más el trigo. Entonces, ¿qué hay que hacer? Pues para crear esa nueva red tienes que empezar a repetir la estructura buena y repetir y repetir y repetir.
Y es verdad, y aquí es muy fácil conectarlo, aunque no me hayas preguntado, Borja, pero lo veo muy importante: es que usar el sistema con el que yo soy tan fan, que es este de TPRS, ayuda muchísimo porque es repetir constantemente la misma estructura. Y al final lo que se encarga este tipo de metodología es de mecanizar, automatizar tanto, con lo cual puedes eliminar esos errores fosilizados.
Borja: Cierto, es verdad que el TPRS al final es la técnica por excelencia de la repetición y que puede ser— no te he preguntado porque ya he hablado alguna vez aquí del TPRS en el podcast. Quizás otro día podamos abordarlo, ¿no?, desde otra perspectiva, pero me parece muy chulo y tiene todo el sentido del mundo que al final un error que viene de repetir algo que no deberíamos haber repetido se solucione con más repeticiones.
Lo siento, aquí en este podcast pues hablamos un poquito de magia a veces, pero trucos mágicos para aprender español no existen muchos. Hay trabajo por el camino de trigo.
Correcto.
El agua, el chiste malo y la despedida
Borja: Y con esto creo que hemos llegado a la séptima pregunta. Así que antes de que empieces a desaparecer, Mónica, quiero ofrecerte un pacto mefistofélico. No sé si te parece. Es si me dejas hacerte una última pregunta a cambio de contarte un chiste malo al final.
Mónica: Que puede ser muy malo. Puede ser muy malo. Venga, lo compro. Está bien. Vamos allá.
Borja: Sí, sí, sí. O sea, el chiste te lo voy a contar yo a ti. Tú me puedes contar uno a mí también. Eso sería fantástico también, pero es que yo te pago, digamos, te lo compenso con un chiste malo para tus oídos.
Mónica: Sí, sí, por favor, regálame el chiste malo.
Borja: Bien, pues entonces, antes la pregunta. Mónica, ¿puedes compartir con el mundo, ahora que ya has compartido de dónde eres realmente, tu gran hobby, ese del que tanto nos encanta hablar, porque es un hobby fascinante del que no conozco a nadie más? ¿Podrías hablar de ello, por favor?
Mónica: O sea, ¿quieres que hable en particular del hobby por el que me haces bullying, no?
Borja: De uno de ellos.
Mónica: Ok, bueno. Soy fan del agua y entonces, bueno, a Borja le encanta y todos los profesores alrededor de Borja también se dedican a hacerme bullying con esto. Y es que hay aguas en España que no están buenas y hay otras que están muy buenas. En este caso, y aunque no me patrocine Bezoya, tengo que decir que Bezoya es mi agua favorita. Y el agua de Madrid también es mi favorita.
Borja: Y Solán de Cabras en tercer lugar, ¿no?
Mónica: ¡Qué malo! No, Solán de Cabras sabe horrible. No, está fatal. Le falta rebuscillo de mineralización.
Borja: Oye, pues fuera bromas, este es un consejo también interesante para la gente que viene a España y a lo mejor sí tiene ese interés de qué agua bebo. Es que, no sé, pues hacedle caso a Mónica, que de verdad que sabe.
Mónica: No, como dato, sí que es verdad que si venís a España, por favor, tenéis que saber que el agua de España en todos los lugares es potable, pero la que está cerca de la costa del Mediterráneo sabe horrible, sabe a rayos porque es de desaladora. Entonces, el agua de Madrid está muy bien. La de Guadalajara no, sabía a pozo. Sí, sabía a pozo. Sí, tiene el agua muy dura. Esa no es muy buena.
Borja: No me lo imaginaba. Yo siempre en mi cabeza el agua del interior de España, en general, siempre que he probado me ha parecido que estaba bien. Pero, ¿te parece? Bueno, no, no puedo hacerte más preguntas.
Mónica: Puedes canjear con otro chiste malo si quieres.
Borja: No, no puedo hacer una reflexión en voz alta. Y es que claro, me pregunto, no sé hasta qué punto el sabor malo del agua de Guadalajara será porque tú tienes un gusto muy desarrollado, muy refinado para el agua, o si es algo que en general la gente de Guadalajara considera.
Mónica: No, es porque hay mucha cal. No, tampoco es aconsejable como tal.
Borja: Vale, vale, vale, vale.
Mónica: Sí, pero bueno, puedo hablar mucho de agua, pero no es un podcast para hablar de agua.
Borja: Puede serlo. Es verdad. Hay un episodio de otro podcast en el que Mónica dedica no sé cuánto tiempo, 40 minutos o así, a hablar de agua.
Mónica: No, 20.
Borja: 20 minutos. Está bien. Pero bueno, llegamos al final y antes de que Mónica así se desvanezca, ha llegado el momento de decir dónde la pueden encontrar. Ya sabéis que en monicafiestas.com. ¿Y algún otro lado en el que quizás quieras que te encuentren?
Mónica: Instagram está bastante parado, pero es probable que empiece a animarlo más. Y entonces también es @monicafiestas. Todo fácil.
Borja: Fantástico.
@monicafiestas siempre.
@monicafiestas y ahí la encontraréis. Dejo el enlace afiliado de agua de Bezoya.
No, es broma.
Y Mónica, veo que empiezas a desaparecer.
Mónica: ¡Adiós mío!
Borja: Adiós, adiós. Gracias.
Mónica: Gracias, adiós. Gracias por invitarme.
Y eso es todo por hoy. Espero que te haya gustado el episodio y si es así, pues dale amor, compártelo, escúchalo otra vez, no sé, haz cosas. Y también te recuerdo una vez más que al suscribirte a borjaprofe.com accederás a la transcripción de todos los nuevos episodios, además de otras ideas y recursos, como por ejemplo el curso Las 5 pesadillas del español. No sé si cuando lo escuches seguirá disponible, pero puedes comprobarlo en borjaprofe.com.
Nos escuchamos en el próximo episodio con el Gramaticón. ¡Hasta pronto!
Borja: A ver, Mónica, antes de despedirnos, te he prometido un chiste, así que…
Allá va.
¿Estás preparada?
Mónica: No lo sé. Vamos a ver.
Borja: ¿Qué hace un pájaro de 1500 kilos en la rama de un árbol?
Mónica: Tú dirás.
Borja: ¡Pío, pío! ¿Qué mierda de chiste es ese, Borja?
¿Es un chiste malo? Te he dado lo que te he prometido.
Mónica: Pero es demasiado horrible. Por favor, no, no. Contrólate.
Borja: Bueno, es que en Guadalajara tenéis un humor muy sofisticado.
Enlace de la persona invitada: https://monicafiestas.com/.