23. Cómo aprender vocabulario si tienes memoria de pez (con Paloma Sí Comprendo)

En este episodio de Gramaticón invoco a Paloma García Rubio, de Sí Comprendo, para hablar de lo que a los dos se nos resiste: la memoria y el vocabulario. Hablamos de por qué las listas interminables no sirven de mucho, de mapas mentales, de por qué el francés puede darte una falsa sensación de seguridad con el español, y de cómo aprenderías 500 palabras nuevas de un idioma si no tuvieras más remedio.

Ah, y de su nuevo libro

ENLACES DEL EPISODIO:

El libro de vocabulario:

Web: Sí Comprendo

Yotube:  @palomasicomprendo 

Instagram: @paloma.sicomprendo 

Presentación, memoria de pez y vida online

Borja:
¿Sabes ese perro que supuestamente se come los apuntes, los deberes de los estudiantes? Pues es real. Se llama Pipo y es un labrador precioso. El problema es que es alérgico a la fibra, así que, por favor, deja de darle papeles para comer. Y bienvenidos a Gramaticón.

Hola, hola, ¿qué tal? Soy Borja Odriozola y estás escuchando un nuevo episodio de Gramaticón, el podcast que te mereces, quieres, pero no el que necesitas, y viceversa.

Mira, te quería contar algo, y es que yo tengo una lista de profes que quiero conocer en persona. Sí, esa lista cada vez es más corta porque van muriendo. No, es broma. Es porque quedamos en la vida real, tenemos oportunidades para conocernos en eventos, viajando.

Pero en esta lista cada vez más reducida hay una profe en particular a la que tengo muchas ganas de que conozcas. Aunque también te digo, es muy probable que ya la conozcas, especialmente su voz, porque su voz está presente en muchos ámbitos del mundo del español y seguro que ha llegado a tus oídos en algún momento.

El caso es que siempre que hablamos salen temas súper chulos y por eso vamos a intentar que hoy ocurra lo mismo aquí.

Y lo que he pensado es que hablemos del vocabulario y, más concretamente, de algunas estrategias y recursos para absorberlo mejor, especialmente para todos aquellos, entre los que me incluyo, que tenemos memoria de pez. Así que, ¿preparado? ¿Preparada? Empezamos la invocación.

Miska, muska, kukutras, miska, bubububu.

Borja:
¡Ha funcionado!

Paloma, Paloma, acaba de aterrizar. Paloma, estaba a punto de preguntarte cómo estás, pero mira, me acabo de dar cuenta de una cosa. En este podcast tú estás obligada a permanecer aquí en tu forma astral durante 7 preguntas.

Entonces, hasta que no empiece a hacerte preguntas, podemos estar aquí de charleta tranquilamente, quizás durante horas. Así que, como hace tiempo que no hablamos, Paloma, me gustaría aprovechar a comentarte… No sé, a mí me gustaría saber cómo estás, cómo te ha ido la vida desde la última vez que hablamos, que ha pasado bastante tiempo.

No sé, yo dejo caer. Si te apetece presentarte, pues sería estupendo.

Paloma:
Y si no, ¿qué vamos a hacer?

Borja:
Si no me apetece presentarme.

Paloma:
Pues entonces estaremos en un incómodo silencio el tiempo que haga falta.

Paloma:
No, pero tú sabes, Borja, que he venido con mucho gusto porque hace un montón que no hablamos y has tenido que invocarme con este viaje, así que estoy un poco mareada. Pero a ver, tú pregúntame cosas y algo te contaré, porque la verdad es que estoy un poco mareada y es que no sé ni por dónde empezar.

Borja:
Normal, estarás con jet lag, ¿no? Viniendo desde Estrasburgo. Pues mira, yo sé que eres una mujer muy ocupada, por eso he decidido invocarte así por sorpresa. Y lo que me gustaría saber es en qué has estado ocupada últimamente, porque sé que estás colaborando con cierta organización. Sé que también hay algo relacionado con un libro. Entonces, no sé si quieres contarnos un poquito en qué has estado estos últimos años.

Paloma:
Sí, porque han pasado ya unos años desde que me pasé por tu podcast ¡Palabras!, que me lo pasé muy bien. Y en estos últimos años han pasado muchas cosas porque yo era profesora en el sistema público francés, que vivo en Francia ya más de 10 años. Y en paralelo comencé otro proyecto para enseñar español online.

Y actualmente ya me dedico completamente a enseñar online. Y en ese tiempo de tomar la decisión de saltar exclusivamente al mundo online, que fue en 2024, pues ese mismo año nació mi primer hijo. Y un año después nació mi segundo hijo, que es este libro que tengo aquí. Así que tengo gemelos, pero tuve un año para ponerme al día.

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Aquí entenderás los problemas que hacen temblar a todos los estudiantes de español (y a sus profes).

¿Eres estudiante o profe?

Listas de vocabulario y mapas mentales

Borja:
Fantástico. Para los que estéis escuchando y no estáis viendo la imagen, Paloma acaba de enseñar un libro, un libro de vocabulario del que vamos a hablar en breve, porque a mí me gustaría que hablemos de vocabulario, de la memoria. Y qué pena que no sé francés, porque me encantaría echarle un ojo ahí en profundidad. Tengo mucha curiosidad.

Mira, antes de hablar de vocabulario y de ese libro en particular, lo primero que me viene a la mente cuando hablamos de vocabulario son las listas de vocabulario, las tarjetas. A ver, ¿son útiles en tu opinión?

Paloma:
Esta cuenta como la primera pregunta.

Borja:
En realidad cuenta como la segunda, porque sí te he pedido, te he preguntado, ¿no?, que te presentes. Pero me alegro un montón de que hayas hablado de las diferentes facetas, porque, Paloma, estás en tantas cosas que yo creo que podríamos gastar todas las preguntas solo para saber lo que haces y lo que has estado haciendo.

Paloma:
Esa es la cosa, que siempre estoy metida en mil historias. No he dicho que también estoy colaborando con la revista Punto y Coma en podcast, que eso también llevo ya años y se me ha olvidado. Lo que pasa es que te digo, mommy brain, como lo llaman.

Borja:
Eso no cuenta como pregunta extra si la has hecho.

Pues eso, hoy hablamos de la memoria.

Hablamos de la memoria, tengo mucho que decir de la memoria.

Borja:
Hablábamos de las listas de vocabulario, que son un clásico en las clases de español y de cualquier idioma. Y en tu opinión, ¿sí son útiles o cómo las ves tú?

Paloma:
Esa es la pregunta, no la lista. Listas y listas no nos sirven de nada. Creo que la pregunta es más… ¿Cómo es la lista? ¿Cuánto dura la lista? ¿Qué meto en la lista? ¿Y cómo uso la lista? Yo creo que ahí es donde está la clave, ¿no?

Porque yo tengo un perfil de alumno que viene mucho a mí, que es un perfil muy cartesiano, como digo yo, más aquí en Francia, ¿no? Que es un tipo de estudiante muy estructurado y la lista le da mucha seguridad, pero claro, toda pedagogía consiste en enseñarles la importancia de seleccionar lo que metes en esa lista y hacer que esa lista sea algo vivo, que sea una síntesis, pero que no sea el destino, que sea un comienzo.

Borja:
Vale, que sea un comienzo. Y estoy pensando en listas que se dan muchas veces durante una clase, cuando el estudiante va anotando tostadora, amanecer, nostalgia y todo lo que ha ido apareciendo. Y ese tipo de listas, pues no quiero preguntarte por ese tipo de listas, pero si quieres comentar un poco sobre ese popurrí, sobre ese caos que se suele formar en el cuaderno, me gustaría saber si eso tiene algún beneficio para el estudiante, si hay alguna forma mejor en la que podría organizarlo.

Paloma:
Por supuesto que hay formas mejores. No le quieres echar la culpa a los estudiantes porque muchas veces lo que pasa es que en la propia escuela no te enseñan muy bien qué hacer con las listas de vocabulario, incluso los manuales vienen con esas listas de vocabulario.

Y es muy tentador que el profesor esté explicando, tú tienes tu cuaderno y dices: “Ay, quiero capturar este momento”. Entonces, hago una lista. Y bueno, son tus notas. En sí, apuntar palabras no tiene por qué estar mal. La cosa es qué haces después de eso.

En el ejemplo que has dado tienes “amanecer”, “nostalgia”, eso está totalmente desconectado. La pregunta sería después: “OK, voy a hacerlo en un momento, voy a categorizar esas palabras. Voy a crear con esas palabras un principio de comunicación”. Pero sí, algo tengo que hacer con esa lista, si no, no sirve para nada.

Borja:
Claro. Y hablando de qué hacer con esa lista, algo que me comentaste sobre el libro, que ya empezamos a hablar de él, me mencionaste que tienes una serie de mapas mentales. Entonces me interesa saber qué es eso, qué utilidad puede tener para los estudiantes trabajar con mapas mentales para absorber mejor el vocabulario.

Paloma:
Es que es un buen ejemplo, porque mira, vamos a una página, no sé si se verá porque con la iluminación es un poco difícil. Ahí, así vamos a enfocar el libro.

Los alimentos básicos para cocinar.

Entonces, esto tú lo ves y podrías decir: pues es una lista. Pero no es exactamente una lista. ¿Por qué? Porque hay una lógica. Es decir, el vocabulario está organizado. Hay una selección limitada de palabras que están conectadas entre sí, hay ejemplos, y una cosa muy interesante de este libro que le hemos puesto mucho mimo son los audios, que puedes escuchar la pronunciación de la palabra y escuchar también la palabra en el contexto. Y además tienes la traducción, más un ejercicio donde puedes practicar.

Entonces, eso es una lista bien hecha. ¿Qué pasa? Que es algo difícil cuando eres estudiante hacerlo por ti mismo. Esto, claro, está pensado por una persona que sabe qué vocabulario necesitas, en qué dosis y cómo presentártelo para que sea dinámico y fácil de digerir.

Pero se aprende, que es algo que yo insisto mucho en mis clases. Creo que para mí es igual o tan importante como lo que aprendes. Además, es muy importante qué haces con lo que aprendes. Y de verdad he creado hasta vídeos que llamo yo de masterclass de vocabulario, que están disponibles para todos los estudiantes de la escuela, que son vídeos de metodología.

¿Qué hago con eso? Y creo que lo que más corrijo, lo que más insisto, por una parte porque me encanta, pero por otra parte porque es un dolor para los estudiantes.

Borja:
Es verdad, lo es y me encanta. Y yo creo que te voy a comprar alguna de esas masterclass porque a mí también me interesa expandir mi metodología a la hora de ayudar a los estudiantes con el vocabulario, porque suelen tener esa frustración, esa sensación de que les entra por la oreja y les sale por la otra.

Yo lo suelo trabajar mucho a través de las historias. Quiero decir, no estamos aquí inventando la rueda. En Punto y Coma, quiero decir, hay un montón de artículos donde aparece un vocabulario clave seleccionado, traducido, actividades, ¿no? Es una excusa para tener un campo léxico, o sea, tener un vocabulario sobre un tema y tener oportunidades para repetirlo, ¿no? Leyéndolo, escuchándolo, haciendo actividades, etcétera.

Pero me gusta mucho lo que planteas y me gustaría profundizar en cómo se organiza. Ahora, aquí hay un componente muy importante cuando aprendemos vocabulario, que es la memoria. Has dicho… ¿Cómo has dicho? “Mommy memory”?

Paloma:
“Mommy brain”.

Borja:
¡Mierda! He empezado una pregunta, tengo que terminarla bien. A ver, has dicho “mami brain”, entonces lo que me gustaría saber es si tienes algún truco mnemotécnico o algo que utilices tú para estimular tu propia memoria o que quizás lo utilices en clase para ayudar a tus estudiantes.

Paloma:
Pues creo que algo tenemos en común tú y yo… Creo que no te lo vas a tomar a mal lo que voy a decir, es que somos muy absurdos. Nos gusta mucho decir tonterías.

Borja:
¿¿Perdona?? Eso no es una pregunta.

Paloma:
Yo por eso me río mucho con tus emails, porque aunque hay gente que piensa “oh, Paloma es así como muy seria”, pues son muchísimas tonterías al final del día y siempre invento historietas o bromas con dobles sentidos en español y francés. Juego de palabras, les cuento una anécdota…

Yo creo muchísimo en ese aprendizaje emocional que a todos nos ha pasado cuando aprendíamos otras lenguas extranjeras: “es que estoy intentando recordar esta palabra, me gustaría dominarla, pero como que cada vez que intento decirla no me viene…”. Y de repente algo te pasa y se graba para siempre.

Entonces, eso es muy importante y a mí me gusta mucho trabajar con el humor en clase, creo que aporta mucha ligereza al aprendizaje y además al perfil que suele venir a mí, que ya es un adulto como que también está acostumbrado a tener éxito, a tener mucho control sobre su vida personal, como una persona que está acostumbrada a hacer grandes cosas. Personas que tienen empresas, que ya han estudiado también otras lenguas, en fin.

Y entonces, de repente, es como mucha frustración. “Ay, el español es algo que tengo que dominar”. Entonces aportar un poquito de ligereza, de humor y aprender nuevas palabras, riéndonos con pequeñas historias, como has comentado tú, es muy divertido.

Humor, humor y más vocabulario

Borja:
Exacto. Y además ahí hay una… Estaba pensando, ¿no?, lo de hacer reír, lo de reír con el estudiante, porque a veces hay una barrera entre hacer reír o divertirte en clase y a veces ser condescendiente, ¿no? Y es fácil caer en el “uy, voy a divertir a mi estudiante”, pero no se trata de eso, ¿no? Sino de hacer que la clase sea una experiencia lúdica. A ver, hemos venido aquí a aprender, pero hay que quitarse el peso de “dominar” el español. Vamos a aprender juntos, vamos a disfrutar.

Me ha gustado, me ha gustado esa reflexión. Y mira, volviendo al libro, para que no se nos olvide, a mí me gustaría que quedase más claro en qué consiste y también dónde pueden encontrarlo. O sea, cómo es por dentro, porque has enseñado una página donde hablas de alimentación, que no he podido ver los ítems concretos, pero ¿en qué consiste exactamente y dónde lo pueden encontrar?

Paloma:
Hemos querido hacer un concepto muy sintético y que además, insisto, en el formato. O sea, no pesa nada, vale menos de 16 euros y es como el complemento ideal para personas que ya siguen una formación porque no es un libro para aprender de manera autónoma, esto no te va a hacer hablar español, es como un compañero de viaje que te va a acompañar desde que comienzas el español hasta el nivel intermedio.

¿Por qué? Porque es imposible controlar todo el vocabulario. Al principio es muy importante, bajo mi punto de vista, cuando comienzas a hacerlo, más importante es la gramática, pero incluso cuando ya tienes un nivel intermedio, hay temas que no vas a controlar. Entonces está muy bien un poco ponerte a prueba y decir: OK, ¿qué soy capaz de hacer? ¿Hasta dónde conozco el vocabulario español?

Un poco como un desafío y sé que ahora mismo hay estudiantes que se lo compran para leer, un poco como cuando en la playa y ahí haces sopas de letras, cosas así.

Borja:
¡Sudoku!

Paloma:
Sí, exacto. Hay ejercicios que son efectivamente sopas de letras, hay crucigramas, hay ejercicios donde tienes que recomponer una palabra. He intentado que sea muy lúdico. También puedes escanear códigos QR y hay dictados, hay bingos… He intentado que sea variado, porque también está muy pensado para público escolar. Como yo he enseñado muchísimos años en la educación nacional, también tengo esa deformación profesional de hacer que las cosas sean lúdicas.

Es importante, como dices, no por distraer al estudiante, sino para que sea, como decía Mary Poppins, ¿no? La píldora que nos dan, con un poco de azúcar pasará mejor. Eso es una verdad.

Errores frecuentes, falsa confianza y estrategias

Borja:
Me encanta, lo admiro un montón, Paloma, porque es que estoy pensando en mi propia vida y en épocas en las que he estudiado idiomas. Y para mí lo más difícil ha sido siempre el tema del vocabulario, porque eso, porque no tengo especialmente buena memoria y la parte de memorizar y además hacerlo sin una metodología en su momento, simplemente este es el vocabulario de la lección del capítulo 7, pues era horrible. Eso me costaba un montón.

Y la forma en la que lo estás presentando es que realmente suena a eso, actividad que puedes hacer casi por diversión, que es entretenido, que le puedes dedicar un tiempo. Entonces, nada, yo animo a todo el mundo a echarle un ojo, a comprarse el libro y practicar, practicar, practicar.

Y ya nos estamos acercando al final. Creo que vamos por la sexta. Probablemente te haya preguntado más, pero como no las estás contando, pues…

Paloma:
La verdad es que te digo, yo te avisé antes de la entrevista. Yo estoy muy relajada porque estoy aquí para hablar contigo, así que tú pregunta.

Borja:
Exacto. Pero bueno, he encontrado un método para poder expandir las preguntas porque me gustaría hacerte alguna extra y si me lo aceptas, ¿vale?

Paloma:
Sí, bueno, tampoco todo es fácil. O sea, me das a tener que convencer si quieres que te dé alguna información más. Algo vas a tener que hacer.

Borja:
De acuerdo, pues vamos con la pregunta 6 por ahora y es: ¿qué errores, Paloma, sigues viendo en clase en los estudiantes que quieren absorber vocabulario? Es decir, seguro que muchos quieren aprender mucho vocabulario, pero detectas igual, especialmente cuando llegan a ti, o sea, ¿qué vicios o qué metodologías no muy eficientes ves en ellos?

Paloma:
Te diría muchas. Si me enfoco en mi público francófono en particular, que es lo que mejor conozco, creo que a veces es justo. Aparte de obviamente hacer listas interminables, aunque ya habíamos hablado de eso, quitarle un poco al vocabulario la importancia que tiene.

Centrarse mucho al principio en la conjugación, en dominar las normas verbales. Y dices: “bueno, como el español se parece mucho al francés, pues pongo una O o una A por aquí y ya”. Como nosotros cuando hacemos la coña cuando hablamos francés, de que todo lo acabo en “T” y ya. Ya sé hablar francés, ¿no?

Y claro, eso te funciona en un principio, cuando estás jugando, pero a nada que quieres ir más lejos en el aprendizaje del idioma, te das cuenta de que hay un montón de palabras que son falsos amigos, que tienes que aprender a pronunciarlas bien porque si no con tu acento francés dices otra cosa. O dices una palabra francesa que tú piensas que adaptándola un poco va a ser comprensible, y para nada.

Entonces insisto en que incluso en niveles intermedios el vocabulario a veces es una asignatura pendiente por la falsa confianza que da.

Borja:
Completamente de acuerdo. Y ahora que mencionas lo de la falsa confianza, ayer mismo, mira, te cuento mini anécdota. Ayer fui a una sesión de Toastmasters. Estoy muy pesado con Toastmasters últimamente. No sé si sabes lo que son, pero bueno, son eventos de aprender a hablar en público y demás. Y fue en inglés la de ayer. Entonces estuvo muy chulo y había un hombre de Texas y nos dijo algo. Él era el revisor de gramática de esa sesión.

Hay alguien que se encarga de revisar cómo habla la gente y nos comentó algo muy chulo. Y es que es muy típico en el español, como hay muchas palabras que vienen del latín y en inglés también, como que los hispanohablantes tendemos a buscar la superposición de palabras del latín. Entonces tendemos a abusar de esos términos. Y, por ejemplo, dice que había escuchado mucho “recommend”, “recommend”, “recommend”, porque recomendar lo conocemos bien. Pero que alguien dijo en algún momento “encourage”, que es otra forma de expresarlo y que de repente da un poquito más de personalidad a la forma de expresarse.

Entonces, me pareció muy interesante reflexionar sobre esos vicios que tenemos a veces, de que nos refugiamos en las palabras que ya conocemos, que nos resultan más familiares, pero hay mucho más, ¿no?

Y al final el verdadero dominio te lo da conocer ese vocabulario que quizás no es tan obvio, no es tan directo para ti.

Paloma:
Eso es, eso es. Ayer hablábamos con un estudiante que quería decir “terminé” y como en francés es “J’ai fini”, pues ella decía “finito”. Lo típico, ¿no? Y un italiano o un español te va a entender “terminar”, pero un español va a decir “se acabó”. Tenemos el verbo “acabar” muchas veces más que el verbo terminar.

Entonces si dices “terminar” se entiende, sí, pero en un contexto más idiomático, mejor decir acabé, se acabó, etcétera. Entonces eso ya, cuando vas más hacia un nivel intermedio, es muy importante controlarlo.

Borja:
Claro, ya no buscas solo que te entiendan, sino comunicar de una forma muy efectiva, ¿no? Igual no parece nativo, pero aproximarte lo máximo posible a cómo hablamos.

Paloma:
Y eso sin hablar de la cantidad de palabras en el día a día, porque aquí voy ya a un término un poco más manejable, pero realmente hay cuestiones como la de la cocina, que es algo que me encanta, qué difícil es conocer los ingredientes de los platos, los utensilios de cocina, y es que te pueden servir de que vas a un Airbnb y necesitas los platos, los utensilios de cocina, y es que te puede servir si necesitas lo básico para cocinar y tienes que preguntarle a la persona que gestiona el apartamento: “Oye, ¿hay tal cosa?”

Y sí, puedes decir: “Pues o busco en el traductor”. Pero si, por ejemplo, la persona está delante de ti y le quieres preguntar, qué satisfactorio es poder decirlo sin estar ahí “a ver, busco la palabra y te enseño…”. Una comunicación humana, por favor.

Borja:
Es verdad, es que de hecho puede parecer que no es importante, pero muchas veces cuando mis estudiantes se van de vacaciones, de lo que más me cuentan al volver, más ilusionados, es lo que han comido, lo que han probado, y a veces hay términos que ya saben, pero otros que de repente tienen que buscar, “no sé cómo se llama esto…”. Pues qué pena, porque podrías haberlo usado, ¿no?

Paloma:
Es el efecto que causas en tu interlocutor. Tú vas a España y lo que más quieres es practicar y demostrar que las clases han servido de algo, y de repente te ves ahí de: “Ay, no, espérate, que saco el teléfono”. Eso hace que la otra persona se diga: “pues otro guiri, qué pereza”.

Cuando puedes desenvolverte aunque no sepas la palabra exacta, aunque la digas más o menos con un poco de inseguridad, la otra persona va a decir: “¿Conoces esta palabra? Qué fuerte, ¿no? Escurridor, por ejemplo, un escurridor para la pasta. ¡Guau! ¿Conoces escurridor?”

Borja:
Exacto. Y con esto no queremos decir que tengáis que ir súper preparados sabiendo todo el vocabulario existente. No es necesario. Lo que decimos es que cuando lo sabes, pues bueno, vas a tener esa satisfacción de que estás comunicándote de una forma efectiva. Pero bueno, que no hace falta prepararse y tener todo el vocabulario posible para tus vacaciones o para tus viajes. Tampoco es eso.

Paloma:
De hecho, yo siempre les digo a mis estudiantes que la competencia clave que tienen que aprender, especialmente cuando son principiantes, no es conocer todo el vocabulario sino saber explicar lo que quieren con frases muy breves. “Esto es como…” o “esto sirve para describir el uso”. Eso al principio es una estrategia clave que tienes que dominar.

Aprender rápido, dónde encontrar a Paloma y el chiste final

Borja:
Efectivamente. Y con esto nos iríamos a la última pregunta, pero me gustaría comprarte una más, si me lo aceptas.

Paloma:
Pues sí, porque te has pasado un poco. De tu generosidad y de lo que me gusta hablar.

Borja:
Estoy abusando de tu generosidad, pero muchísimo. Entonces me gustaría, si lo aceptas, comprarte una pregunta a cambio de un chiste. Yo te cuento un chiste al final si me dejas que te pregunte algo extra.

Paloma:
Pero si ese chiste es malo, ¿me tienes que contar dos o cómo va esto?

Borja:
Bueno, yo pensaba que el premio era un chiste malo, pero si quieres te cuento dos.

Paloma:
Cuéntame uno y ya te digo a ver.

Borja:
No, no, pero te lo cuento al final.

Paloma:
¡Ah, vale!

Borja:
Tienes que confiar en mí.

Paloma:
Vale, vale, vale, vale, sí, yo confío en ti porque ya hace muchas entrevistas que nos conocemos. Sí, sí, confío en ti.

Entonces vamos con la pregunta 7. Mira, si tuvieras que aprender rápido y desde cero 500 palabras o expresiones de un nuevo idioma, imagínate, japonés, coreano, swahili, da igual. Nuevo idioma y tienes que aprenderlo lo más rápido posible, ¿cuál sería tu estrategia?

Paloma:
Súper buena pregunta. Creo que lo que haría para empezar es pensar qué es lo más importante para mí. Porque no es lo mismo si, por ejemplo, voy a aprender japonés porque tengo que darle clase a unos japoneses. O sea, si soy profesora y tengo que conocer el vocabulario del aula o así, o si soy un turista que lo que quiero personalmente es comer bien en Japón. Porque me encanta viajar comiendo por el mundo.

Entonces, me voy a poner en ese segundo caso, voy a viajar a Japón y no quiero comer cosas raras. Entonces, yo lo que haría sería irme a muestras reales de la lengua, que hoy en día con internet es una suerte, y me iría a buscar cartas de restaurantes japoneses. A lo mejor en Japón es más difícil porque es otra escritura. Vamos a suponer que es italiano, que es la misma escritura, un poco más fácil.

Y entonces me iría directamente a la carta de este restaurante italiano en línea y voy a empezar a apuntar las palabras que son fáciles. “Ok, esto lo entiendo, esto lo entiendo”.

Igual, por si acaso verificaría, porque existen también los falsos amigos, así que esa sería la segunda etapa, verificar que eso significa realmente eso.

Borja:
Por ejemplo cuando ves que ponen burro en muchos platos, ahí puedes sospechar, ¿no?

Paloma:
Sí, el burro… Fíjate que como carne, pero es que el burro no me gusta mucho, pero la mantequilla sí. Entonces… Es eso. Y mira, pues muy bueno lo que has dicho. A lo mejor yo sabía lo que era el burro, a lo mejor otra persona no, porque no todos somos iguales, no todos tenemos el mismo bagaje lingüístico.

Entonces esa estrategia va a depender del número de palabras que busques, de ese bagaje lingüístico que tú tengas. Entonces, ya una vez que tuvieras esas palabras entre… OK, esto súper fácil y lo controlo, vamos a tope. Estas palabras, cuidado, que son falsos amigos. Y ahora, haría una selección de lo más frecuente que veo en las cartas, compararía 3 o 4. “Ok, esto todo el tiempo aparece en las cartas y creo que no voy a saber pronunciarlo porque ya me he ido a un diccionario donde también puedo no solamente verificar el significado, sino la pronunciación, y digo: esto es súper difícil”.

Haría una selección. Vale, vamos a poner, voy a fortalecer la pronunciación de tres palabras que son fáciles para mí, pero que a lo mejor no sé pronunciar bien. Voy a centrarme en dos falsos amigos, que uy, esto se me va a olvidar o lo voy a confundir, y a lo mejor elegiría una o dos palabras más. No más, al principio, hasta que estén consolidadas, de palabras difíciles.

Y como te digo, hay que trabajar… Si es un contexto de turista, a lo mejor escribir no tanto, pero desde luego sí saber escucharlas y saber pronunciarlas. Que una palabra se entiende en cuatro dimensiones.

Borja:
Es verdad, importantísimo, porque tendemos a pensar que leerlas, leerlas, leerlas es lo que va a hacer que podamos interiorizarlas, pero luego cuando la escuchas no es fácil relacionarlas si solo lo estás trabajando así. Pues me ha encantado tu respuesta. Igual me he pasado un poco con lo de 500 palabras para empezar con un idioma.

Paloma:
Claro, es eso, que 500 también depende de si te vas a vivir a otro país, pero vamos con pequeñas dosis. 500 palabras las vas a dividir, pues no sé, si tienes 3 meses, eso son 12 semanas. ¡Ya sabes! ¡A currar!

Borja:
Exacto. Y ahora sí, pues nos vamos a la última pregunta. ¿Dónde pueden encontrarte, Paloma?

Paloma:
Mi casa es sicomprendo.net. Ahí tenéis toda la información sobre mis cursos, mis podcast, que tengo 2, uno para estudiantes intermedios y Sí comprendo débutants, para principiantes absolutos y falsos principiantes. Y también tengo una newsletter donde doy consejos, pues como un poco los que he compartido aquí, o sea, bastante inspiracionales, concretos, no es pura publicidad de mis clases, también hay ejemplos de mi práctica docente que me hacen reflexionar y decir “esto necesitas saberlo”, y lo comparto con esa comunidad.

Y tengo también Instagram, @paloma.sicomprendo, intento publicar varias veces a la semana, y básicamente eso, ahí es donde podéis encontrar.

Borja:
Muchos sitios, y por supuesto van a ir todos en la descripción de este episodio. Os animo de verdad a cotillear a Paloma y a seguirla. Y oye, siempre es un placer hablar contigo, pero veo que ya te estás dispersando, que empiezas a desvanecerte en el éter. ¡Adiós, adiós, Paloma!

Y eso es todo por hoy. Espero que te haya gustado el episodio, y si es así, compártelo con tu familia, con tus amigos, tus compañeros, tu perro, tu secta, con todo el mundo. Y recuerda que si te suscribes en borjaprofe.com, recibirás las transcripciones de todos los episodios y además recursos, ideas e inspiración para seguir aprendiendo español o para enseñárselo mejor a tus estudiantes si eres profe.

Nos escuchamos en el próximo episodio con el Gramaticón. Hasta pronto.

Borja:
Paloma, te he hecho una promesa y toca cumplirla, ¿no?

Paloma:
Es lo suyo, es lo suyo, porque te has pasado un poquito con las preguntas. Me habías dicho 7 y como yo soy de letras y no cuento, pues te has pasado.

Borja:
Bueno, para compensarlo te voy a contar el mejor chiste de la historia, sin exagerar.

Venga.

Esto es un hombre que llama a urgencias. Sí, urgencias, dígame. Mi amigo, mi amigo está herido. —Espera un momento, cuénteme exactamente qué ha pasado. —Estábamos los dos cazando en el bosque y por accidente le he disparado. —Vale, cálmese. Lo primero que debe hacer es asegurarse de si está muerto. —Vale. ¡Pum! ¿Y ahora?

Paloma:
Yo de verdad que con estos chistes tontísimos es que me parto la caja. O sea, es que venga. Y me lo apunto. Me lo apunto. Aunque luego se me olvida. Te digo, por eso tengo que contarlo pronto para que no se me olvide, que esa es la cosa.

Borja:
¿Pero sabéis lo que tenéis que hacer para que no se os olviden los chistes? Comprar el libro de Paloma para trabajar la memoria.

Paloma:
Es eso, es eso también, porque la repetición es la clave. Si lo ves una vez o si escuchas el chiste una vez, pues obviamente que se te olvida. Y más si tienes mala memoria como yo.

Puedes encontrar a la persona invitada en https://www.sicomprendo.net/.