Lee conmigo: Ovejas satánicas (READ ALONG)

Dicen que somos lo que leemos. Si eso es verdad, tengo miedo.

Bienvenidos a Gramaticón

Hola, hola, ¿qué tal? ¿Qué tal? Soy Borja Odriozola y estás escuchando un nuevo episodio de Gramaticón. El audiolibro de un libro que en realidad no existe. ¿O sí?

Y te recuerdo que desde hace unos cuantos episodios los episodios son todos, todos en formato vídeo. Te lo digo porque si me estás escuchando en Spotify y te gusta más YouTube, lo puedes ver desde ahí y disfrutar de detalles como, por ejemplo, la marca que me ha dejado la gorra este verano y que separa la parte morena de la parte blanca y que hace parecer que me han hecho una lobotomía.

Pero, en fin, yendo al tema de hoy, estoy bastante seguro de que si escuchas este podcast te gusta leer y es muy probable que leas en español en tu tiempo libre para practicar español y también para divertirte. Si ese es tu caso, te felicito, haces muy bien. Pero como bien sabes, o no, leer no es suficiente para poder comunicarte de una forma efectiva.

Esto es así por varias razones. En primer lugar, porque para comunicarnos necesitamos utilizar varias habilidades. Leer es una de ellas, pero también está el habla, la escucha, el olfato… Bueno, el olfato igual no es tan importante, pero ya me entiendes. Leer es una de varias habilidades.

Y en segundo lugar, tenemos un problema cuando aprendemos idiomas, y es que existe muy poca transferencia de unas habilidades a otras. Es decir, que leas muy bien no significa que vayas a poder hablar muy bien. Y también que entiendas todo lo que oyes tampoco te garantiza que puedas entender todo lo que lees. Por eso es importante trabajarlo todo. Y por eso también cada semana, cuando publico un episodio de Gramaticón, también envío un newsletter compartiendo la transcripción completa del episodio para que puedas absorber la información por varias vías, utilizando varias habilidades.

Te puedes apuntar en borjaprofe.com y además también recibirás otras ideas chulas y recursos para mejorar tu español o el de tus estudiantes.

Una historia de dos tiempos

Bien, entonces hoy vamos a hacer algo especial porque te voy a leer una historia. Los fragmentos que te leeré a continuación podrás leerlos tú misma. Ya sabes, si estás suscrito, bla, bla, bla, bla, bla, bla. Esta historia está escrita por dos autores y no te voy a decir todavía quién lo ha escrito, ¿vale?

Lo dejamos para el final porque creo que te va a sorprender bastante. No vamos a empezar desde el principio, no te leeré la introducción, pero sí te voy a dar algunos datos importantes sobre la historia, ¿vale?

Esta es la historia de dos personajes, dos personajes que se enfrentan a una entidad sobrenatural que amenaza su pueblo. Por un lado tenemos a Pilar, una mujer casada con hijos que regenta una tienda junto con su marido. Y por el otro tenemos al pequeño Rick, que es el ayudante del sheriff en el mismo pueblo.

Estas dos personas viven, como te digo, en un mismo pueblo llamado Willow Island, en Nebraska. Pero aquí viene el giro, porque aunque Pilar y el pequeño Rick viven en el mismo sitio, no viven en el mismo tiempo. Están separados por 30 años de distancia. ¿Cómo se comunican? A través de un diario mágico, maldito, que se encuentran cada uno en su época.

Un libro que, por cierto, me recuerda bastante al Gramaticón. Al principio de ese diario hay un mensaje que te voy a leer:

Una criatura emerge una vez por generación para alimentarse del miedo. Y desaparece antes de que nadie aprenda a detenerla. Emerger significa aparecer, como aparecer de las aguas o de algún otro lado, ¿sí? Entonces tenemos esta criatura que aparece cada cierto tiempo y se alimenta del miedo de sus habitantes.

Por eso he creado este diario, para romper esa barrera. Quienes lo encuentren vivirán en épocas distintas, pero podrán compartir conocimiento y ayudarse entre ellas. Cuando leas estas palabras, yo ya habré muerto. Ignoro quién eres o cuándo estás, pero el diario solo aparece ante alguien amenazado por la criatura. Espero que entre los dos consigáis descubrir cómo detenerla antes de que sea demasiado tarde.

Bien, con esto creo que ya estamos listos para empezar la historia. Solo un último aviso. Voy a ir leyéndola, pero también me detendré en algunos momentos para explicarte palabras o expresiones que puedan resultar difíciles, ¿vale? ¿Preparado? ¿Preparada?

¡Empezamos!

Capítulo 4. 1858. Rick

Te creo, Pilar.

Ahora sé que lo que dices es cierto. Especialmente después de los acontecimientos que presencié hace 3 días. Presenciar es ver, ¿sí? Pero antes quería darte las gracias por compartir conmigo el futuro de nuestra tierra. Me alegra la llegada del tren y que siga siendo tierra de esperanza para muchos, pero el destino de los indios y los búfalos me hiela el corazón.

Incluso en mi época podemos ver indicios de lo que mencionas. Indicios son pequeñas pistas. Entonces, incluso en mi época podemos ver indicios de lo que mencionas, pero no imaginaba que llegaríamos a esos extremos.

Volviendo a lo que ocurrió hace unos días, el viejo Jim vino a la oficina del sheriff. Jim es un hombre de unos 50 años que tiene el mayor rebaño de ovejas de la zona.

Las ovejas son estos animales que hacen baa, no las que hacen… Esas son las abejas. Confusión muy habitual. Entonces Jim tiene un gran rebaño de ovejas. Bien.

En las últimas décadas se ha enfrentado a bandidos, a manadas de lobos e incluso a ataques indios sin que le temblara el pulso. Es decir, lo ha hecho con calma, manteniendo la sangre fría. Por eso me preocupó verlo tan alterado. Incluso el sheriff parecía preocupado.

Jim nos dijo que algo había ocurrido en su granja. Lo acompañamos hasta allí.

Mientras cruzábamos sus terrenos en dirección al bosque, Jim nos dijo: Esta mañana desaparecieron 3 de mis ovejas. No sé por qué habla así Jim, pero bueno. A veces se acercan a la entrada del bosque para comer algunas bayas. Ya sabes, frutas del bosque. Así que vine aquí a buscarlas.

Había un silencio opresivo en el bosque. No se escuchaba ni un pájaro y hasta las ramas parecían tener miedo de crujir. De repente llegó ese olor a óxido que solo podía ser sangre. El suelo estaba teñido de rojo, pero no había ni rastro de las ovejas. Vale, estaba teñido de rojo.

El verbo teñir lo usamos mucho para el pelo. Bueno, me estoy señalando la cabeza, no muy adecuado, pero teñir es cuando pintamos algo con un color, ¿sí?

No había rastro de las ovejas hasta que Jim señaló arriba. ¡Oh, Dios! Ahí estaban, inertes y casi irreconocibles, con sus vísceras colgando de las ramas.

Pero eso no es todo. En la hierba húmeda podían distinguirse huellas enormes, idénticas a las que mencionaste, Pilar. El inútil del sheriff asegura que ha sido algún oso, y que después algunos indios resentidos colgaron las ovejas de los árboles como una especie de broma macabra. Esa es la versión oficial en este momento. Tú y yo somos los únicos que sabemos la verdad.

Debemos detener este horror.

Fin del capítulo 4.

Capítulo 5. 1888. Pilar

Tuve emociones encontradas cuando leí tu entrada, Rick. Por un lado, me siento aliviada. No estoy loca. Viste las huellas. Pero, ¿qué significa?

Parece que hay una criatura que vive en el bosque. ¿Y desde hace cuántos años? ¿Y dónde exactamente? ¿Y cómo sobrevive? Ahora debo confesar algo.

Había oído rumores de esto en el pasado, pero no lo creía. Como ya dije, me entero de muchas cosas. Sin embargo, no me creo todo lo que oigo porque a la gente le encanta oír su propia voz. Durante meses he oído susurros sobre el pastor de mi iglesia. Ya sabes, el pastor es el guía espiritual, ¿no?, de una congregación religiosa.

He oído susurros sobre el pastor de mi iglesia. Soy una buena mujer cristiana y respeto los preceptos de la Biblia. Como dice el libro de Proverbios: el chismoso traiciona una confidencia, pero la persona de confianza guarda un secreto. El chismoso es la persona a la que le gusta decir chismes, es decir, rumores, cosas que se dicen sobre los demás. Bien.

Ahora sé que algunos secretos son tóxicos, malos y repugnantes. Durante muchos meses he oído hablar de un grupo que celebra misas negras en el bosque. Las misas son las celebraciones cristianas, creo que católicas específicamente, no estoy seguro, pero bueno, celebración religiosa. Un grupo que celebra misas negras en el bosque.

Pero el otro día un hombre vino al mercado. Estaba muy agitado. Podía ver las gotas de sudor corriéndole por la cara. Apenas podía hablar. Señaló hacia el bosque y dijo: ¡El horror! ¡El horror!

Mi marido quería investigarlo e insistí en acompañarlo. Lamento haberlo hecho. Nunca olvidaré las imágenes que vi ese día. Cuando llegamos al bosque, vimos a nuestro pastor de pie ante un altar. Sobre el altar había una oveja muerta y sus vísceras cubrían las manos de mi pastor.

Había sangre por todas partes. Había también un grupo de gente con túnicas blancas entonando algo, quizás oraciones. Teníamos mucho miedo. Salimos del bosque sigilosamente y con lentitud. No hablamos sobre esto después, pero sé que nunca volveremos a la iglesia.

No sé cómo darle sentido a esto. Quizás tenga una conexión con tu experiencia. No sé, pero como tú dijiste, una sombra sigue cerniéndose sobre este lugar.

Fin del capítulo 5.

La revelación final

Y vamos a dejarlo aquí por ahora.

¿Qué te ha parecido? ¿Te está gustando la historia de Pilar y Rick? Tendrás que esperar un poco para poder escucharla y leerla entera porque todavía no la hemos terminado. Y digo hemos porque esta historia la estoy escribiendo yo junto con Mary Beth, una de mis estudiantes. Ella es Pilar y yo soy el pequeño Rick.

Esto lo estamos haciendo gracias a un juego de rol llamado Tether. Maravilloso, que consiste en escribir junto con otra persona un diario tal y como acabas de escuchar. Y esta historia está siendo increíble y también la evolución que ha tenido en su escritura también está siendo tremenda. Los errores se van reduciendo con cada entrada y además no es la única estudiante que está participando en esto. Ahora mismo hay otras historias que van avanzando poco a poco, una ambientada en Japón, otra en Irlanda, y espero que pronto puedas escuchar alguna de ellas.

Si te interesa y si mis estudiantes quieren compartirlas.

Así que hagamos una cosa. Si te ha gustado esta historia y quieres escuchar más sobre Pilar y Rick o sobre alguna de estas otras historias en desarrollo, deja un comentario. Y si además de escucharlas te interesa aprender a escribir historias como esta, suscríbete en borjaprofe.com porque pronto voy a abrir plazas para otros estudiantes interesados en mejorar su escritura de una forma divertida y, francamente, bastante adictiva. ¿Quién sabe?

Quizás incluso terminemos publicando un libro.

Nos escuchamos en el próximo episodio con el Gramaticón.