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Episodio 10. Recordar

En este episodio vamos a hablar del verbo recordar. Me gusta por muchas razones. Por ejemplo, que tiene tres erres (RRRRR…). Además tiene un origen precioso que te va a hacer pensar. Conocerás también cómo usamos el verbo recordar y también te hablo de la postal más fea que he visto nunca.

RECUERDA (guiño, guiño) que puedes enviar tu palabra favorita a este podcast aquí: https://borjaprofe.com/palabras/

¿Qué significa recordar?

ste verbo significa nada más y nada menos que traer algo del pasado a tu mente. ¿Sabes cuando en las películas hay una escena de flashback, el protagonista mira hacia el horizonte y suena un blum-blum-blum mientras la imagen se va difuminando? Pues eso es recordar.

También podemos recordar algo a alguien. Por ejemplo:

Te recuerdo que puedes dejarme 5 estrellas en tu reproductor de podcast favorito.

Por poner un ejemplo, vamos.

También podemos usar el verbo recordar para decir que una cosa se parece a otra.  Te pongo de nuevo un ejemplo.

Yo hace años tenía una perrita que se llamaba Luna. Era una pequinesa albina y era la perra más fea que puedas imaginarte. Eso sí, era adorable. Bueno, pues como era una perra tan especial, la gente decía que le recordaba a una oveja, o que le recordaba a un cerdo. Hasta una vez, alguien me dijo que le recordaba a un murciélago. Pobre Lunita, te mando un beso enorme allí arriba. (Si quieres ver una foto de Luna, suscríbete aquí abajo y envíame un email).

 Lo mejor de espabilado y espabilar es su origen. Cuando me puse a investigar me volvió loco porque no me lo esperaba en absoluto. Mira, espabilar proviene de despabilar.

¿Qué significa eso? Pues aquí tenemos dos palabras. Mejor dicho, una palabra y un prefijo. el prefijo des- expresa negación o privación de algo, y pábilo, que es la mecha que hay en las velas. Es decir, la parte que encendemos. Entonces, despabilar literalmente significa quitar el pábilo, la parte quemada de una vela para que la llama se avive y dé mejor luz.

Con el tiempo, despabilar se transformó en espabilar,y ahora lo utilizamos para animar. Para decirle a alguien que no sea tímido o que se dé prisa, o si se siente dormido para hacer que su mente se despeje. 

Es decir, para hacer que brille la llama de su espíritu. Qué bonito, ¿verdad? 

Aunque también es verdad que hay personas que brillan un poco demasiado a esos también podemos llamarlos espabilados.Me refiero a las personas que intentan aprovecharse de otras, que intentan siempre hacer algún truco, alguna artimaña para engañar a los demás. En esos casos utilizamos espabilado como advertencia: 

Cuidado con ese, que es un espabilado.

Para terminar, te voy a poner un ejemplo muy bueno de una persona real muy espabilada. Me refiero a un compañero de la universidad que un día, en una cena de clase nos contó lo siguiente: 

Una vez, cuando era adolescente volvió a casa muy borracho, pero muy muy borracho tan borracho que, en vez de ir a su cuarto, se metió en la habitación de su padre y se metió en la cama con él.

Su padre se despertó y le dijo:

¿Pero qué haces, gilipollas?

(Por cierto, si no sabes lo que significa la palabra gilipollas, mira este episodio). 

Bueno, pues el padre le preguntó que qué hacía mi compañero.¿Y sabes qué hizo? Se levantó de la cama, levantó los brazos hacia delante como si estuvieras sonámbulo y se fue a su cuarto sin decir nada.

Hace falta ser espabilado para pensar eso en ese momento. 

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El verbo recordar y los recuerdos

Antes de terminar, tengo que contarte de dónde viene este verbo, porque tiene un origen muy curioso. Ya sé que siempre digo lo mismo, pero resulta que el verbo recordar proviene de recordare, que es la fusión de dos palabras: re-, que expresa repetición, y cordis, que es corazón. Es decir, recordar algo significa volver a pasarlo por el corazón. Por eso en la antigüedad se consideraba que todo lo importante, nuestros recuerdos, pasaban por este órgano. ¿No te parece precioso pensar que cuando recuerdas algo es porque cruza tu corazón? Al menos cuando hablamos de los recuerdos de estos objetos, parece que sí lo hacen.

Y esto es todo por hoy, recuerda recuerda que puedes enviarme tu palabra favorita para que hable de ella en este podcast, si no te toca esperar meses años décadas o siglos para escucharla. 

Hasta el próximo episodio.

El origen del verbo recordar

No podemos hablar del verbo recordar sin mencionar también el sustantivo recuerdo un recuerdo es una memoria del pasado, pero también puede ser un objeto.

Pero no cualquier objeto. Me refiero a cosas especiales que guardamos porque nos importan, o que entregamos a otras personas para mostrar nuestro afecto. Piensa, por ejemplo, en esa figura que compraste cuando quisiste Centroamérica o ese cuadro que compraste a un artista callejero en Italia, o esa camiseta horrible que te dio un amigo cuando visitó Nueva York y no te pudo traer nada mejor. Todo esto son recuerdos. 

Yo tengo un amigo que cada vez que viaja a otro país me envía una postal. Es algo que me hace mucha ilusión y es un recuerdo precioso para poner en las paredes. Yo también suelo enviarle postales cuando viajo y una vez, para hacerle la broma, cuando fui a Inglaterra decidí comprarle la postal más fea que encontrase.

Un día, en un puesto callejero encontré una postal horrible:salía el príncipe Carlos y Camila Parker Bowles. Era tan fea que dudé realmente de si comprarla, pero en ese momento escuché un tintineo. Era una libra que a alguien se le había caído al suelo… ¡Y era exactamente el precio de esa postal! Parecía que el destino me estaba enviando un mensaje.

Siempre recordaré ese momento, y para desgracia de mi amigo, él también.

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